Terremoto en Cali: Impacto y Consecuencias en la Ciudad
El terremoto de magnitud 7,4 que azotó Cali, el 14 de agosto de 2026, ha dejado una huella imborrable en la ciudad. Hebert Sánchez, un residente de 83 años, vive en un apartamento que ahora muestra evidentes daños estructurales. El movimiento telúrico no solo provocó que sus relojes se detuvieran a las 7:35, sino que también superficialmente dañó su hogar de 24 años. Actualmente, Hebert se encuentra temporalmente en casa de su hija, Liliana, en Ciudad Jardín, un barrio acomodado al sur de Cali.
Situación de los Edificios
La Alcaldía de Cali reporta que, hasta el momento, hay 46 edificios en colapso total y 35 con colapso parcial, además de 1.408 estructuras con daños significativos. «Las aseguradoras deben estar saturadas”, afirma Liliana, quien está a la espera de respuestas sobre el seguro del apartamento de su padre. Aunque el edificio está asegurado, el futuro del apartamento sigue siendo incierto, lo que podría resultar devastador para la familia, dada su modesta pensión.
Los daños son evidentes en el entorno, con un edificio de diez pisos desplomado y otro en un estado crítico, prácticamente al borde del colapso. Según expertos como Andrés Felipe Cifuentes, fundador de Acca Arquitectos, las líneas telefónicas de las aseguradoras están saturadas debido a la avalancha de reclamos tras el terremoto.
Reclamos y Respuestas de Aseguradoras
Juan Manuel Pinzón, director de la agencia de seguros Protección de Riesgos, confirma que las líneas colapsan ante el número abrumador de llamados. Aunque los recursos están disponibles, la rapidez en las respuestas depende de la capacidad para evaluar las reclamaciones. Por ley, las aseguradoras tienen un mes para responder tras la formalización de la reclamación, pero este proceso puede ser más largo debido a la alta cantidad de afectados.
A pesar de la confusión inicial sobre plazos de reclamación, el código de comercio establece que la notificación del siniestro no requiere una prueba inmediata y se puede llevar a cabo dentro de un plazo extendido. En este contexto, Fasecolda, el gremio asegurador, ha aclarado que las normativas son flexibles para situaciones de desastres naturales como el reciente terremoto.
Iniciativas Legales y Soporte Pro Bono
Ante la incertidumbre, han surgido iniciativas que ofrecen apoyo legal gratuito. “Colombia Earthquake Legal Response”, liderada desde Estados Unidos, ya cuenta con una red de 50 abogados dispuestos a ayudar a los afectados en el proceso de reclamación y otros trámites necesarios.
Capacidad de Respuesta de las Aseguradoras
En términos de cobertura de seguros, Pinzón explica que las aseguradoras colombianas suelen retener entre el 10% y el 20% del riesgo, cediendo el resto a reaseguradoras internacionales que absorben la mayoría de los costos de siniestros en el país. Los mercados internacionales juegan un papel fundamental al redistribuir los riesgos relacionados con terremotos, lo que ayuda a amortiguar el impacto financiero.
A pesar de que más del 90% de las viviendas en Colombia carecen de cobertura contra terremotos, Cali presenta una tasa de aseguramiento ligeramente mejor. Sin embargo, aún se estima que cerca del 88% de las viviendas no tienen respaldo financiero en caso de un sismo.
Desigualdad en la Cobertura de Seguros
El departamento de Chocó, siendo el epicentro del terremoto, es notablemente uno de los lugares con menor penetración de seguros. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ya había alertado sobre la vulnerabilidad de esta región, que experimenta ahora graves pérdidas tras el sismo.
Conclusión del Contexto Estructural y Social
El terremoto ha resaltado la precariedad en la infraestructura de muchas viviendas en Colombia, donde un 36.5% de los edificios carece de un diseño sismorresistente. En un contexto donde Cali es responsable de más del 9% de las primas de seguros por terremoto en el país, es probable que las pólizas futuras aumenten en costo, especialmente en las áreas más afectadas.
A medida que la comunidad se esfuerza por recuperarse, la reconstrucción de los inmuebles y la asistencia financiera se volverán esenciales para restablecer la normalidad en la vida de sus habitantes.