El rol de la madrastra en Chile: una figura en la sombra
Según la Real Academia Española (RAE), una madrastra se define como la mujer del padre de una persona nacida de una unión anterior. Sin embargo, el concepto abarca un sentido más negativo en la cultura popular, donde frecuentemente se la retrata como una villana en cuentos como «Cenicienta» o «Blancanieves». Curiosamente, en la legislación chilena, este término no tiene reconocimiento formal.
A pesar de esta invisibilidad legal y cultural, las familias ensambladas están viendo un auge significativo en la sociedad chilena. Este cambio ha generado una serie de dinámicas que enfrentan tanto las madrastras como el resto de los miembros de la familia. Desde personas que rechazan cualquier vínculo con los hijos de su pareja, hasta aquellas que buscan ejercer un rol materno de manera activa, hay una diversidad de experiencias que no se discuten lo suficiente.
El desafío de ser madrastra
La creciente necesidad de apoyo y diálogo ha llevado a que numerosas psicólogas y creadoras de contenido organicen espacios digitales y talleres presenciales. Estos espacios permiten a las madrastras compartir sus vivencias, encontrar orientación y, en muchos casos, desahogarse sobre las complejidades que enfrentan en su día a día.
Esta evolución en el reconocimiento del papel de las madrastras es cada vez más relevante en un contexto donde las estructuras familiares están cambiando. Sin embargo, todavía queda un largo camino por recorrer para que la figura de la madrastra obtenga el respeto y la visibilidad que merece dentro del tejido social.