Negociaciones del TMEC: México busca contener aranceles estadounidenses
El Gobierno de México ha intensificado sus esfuerzos para negociar con Estados Unidos con el fin de mitigar el endurecimiento comercial impuesto por la Administración de Joe Biden, especialmente en sectores críticos como el automotriz y el siderúrgico. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció que el equipo a cargo de revisar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TMEC) ha solicitado una reducción del arancel del 25% que se aplica a los autos fabricados en México y exportados fuera del acuerdo, así como una flexibilización en las tarifas que afectan las ventas de acero.
Nueva etapa en la negociación del TMEC
Las negociaciones del TMEC han entrado en una fase más rigurosa, donde cada sector industrial desempeñará un papel fundamental en la economía de México, Canadá y EE.UU. En julio, Washington descartó la posibilidad de una renovación rápida del acuerdo, que implica un intercambio comercial anual de aproximadamente 1.5 billones de dólares, por 16 años adicionales. En su lugar, Estados Unidos ha invitado a sus socios a participar en reuniones bilaterales que analizarán cada tema comercial desde una perspectiva tanto económica como política.
Demandas específicas de México
Ebrard destacó que México ha solicitado que cesen nuevos aranceles mientras se examina el tratado. “He presentado un estudio que evidencia que los vehículos que se fabrican en Japón, Corea del Sur, Alemania o Marruecos tienen un arancel de 15%; a los que producimos en México nos quieren cobrar 25%. Por lo tanto, pedimos un descuento”, explicó.
La información sobre estas negociaciones fue inicialmente divulgada por The Wall Street Journal, que indicó que el Gobierno mexicano, bajo la dirección de Claudia Sheinbaum, hizo esta contrapropuesta en respuesta a las demandas de la Administración Biden. Esta última está presionando para aumentar las exigencias de las reglas de origen que deben cumplir los vehículos para acceder a beneficios arancelarios. Según el diario, la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. ha propuesto modificar las reglas de origen para que solo los autos que contengan un 50% de materiales y partes estadounidenses sean elegibles para disfrutar de las preferencias arancelarias del TMEC.
Impacto potencial del cambio en las reglas de origen
Un cambio de este tipo afectaría tanto la operación como la esencia del tratado, favoreciendo a EE.UU. en el sector automotriz, que es uno de los pilares del comercio entre los tres países. En la actualidad, el TMEC exige que el 75% del contenido de un vehículo provenga de América del Norte para que pueda beneficiarse de preferencias arancelarias. Fuera de ese límite, se aplica un arancel adicional del 25% bajo la Sección 232.
Ebrard también confirmó que ha insistido en las demandas de México, aunque no reveló detalles sobre las expectativas de Washington o el avance de las negociaciones. Las partes volverán a reunirse en septiembre. La estrategia del Gobierno mexicano se centra en mejorar su posición en las industrias automotriz y siderúrgica.
Aranceles sobre el acero y su justificación
Aparte de los autos, gran parte de las exportaciones de acero de México también enfrentan aranceles estadounidenses bajo la Sección 232, impuestos inicialmente en un 25%, que se elevarán a un 50% a partir de junio de 2025 para la mayoría de los productos. Ebrard cuestionó: “México tiene un déficit de acero con Estados Unidos. Entonces, ¿por qué me imponen un arancel del 50%?”. El Gobierno mexicano argumenta que estos aranceles carecen de fundamento comercial dado que EE.UU. mantiene un superávit en su comercio bilateral, que según datos de la industria siderúrgica mexicana supera los 4.000 millones de dólares en productos terminados.
Impacto de la política comercial estadounidense
La Administración Biden ha hecho del TMEC un blanco constante de críticas, amenazando con desmantelar el acuerdo en favor de un enfoque más proteccionista. Esta incertidumbre ha creado preocupación en México, que se beneficia de su estatus como un nodo manufacturero con acceso preferencial al mayor mercado de consumo del mundo.
El Gobierno mexicano continúa buscando que la revisión del tratado no sea utilizada como pretexto para encarar nuevas medidas contra sus fábricas. Ebrard enfatizó la determinación de México en esta negociación, declarando que sigue siendo “la delegación más persistente y paciente”.
Proyecciones de inversión extranjera
A pesar de estos desafíos, México todavía disfruta de una ventaja competitiva sobre otros exportadores, con un 80% de sus exportaciones destinadas a EE.UU., y de estas, ocho de cada diez ingresan aprovechando las preferencias del TMEC. Este tratado seguirá vigente al menos hasta 2036, aunque podrá ser revisado anualmente. Sin embargo, se mantiene abierta la posibilidad de su finalización si alguno de los tres socios decide notificar su salida.
Canadá y México confían en que los beneficios económicos de su integración prevalecerán sobre las presiones de Biden, quien se encuentra casi a mitad de su mandato. Las empresas están atentas a los resultados de las negociaciones, ya que estos influirán significativamente en las condiciones para la producción y exportación desde México.
“El futuro de la inversión extranjera directa dependerá en gran medida del resultado de esta revisión del TMEC, los aranceles y el entorno económico global”, concluye la firma de gestión patrimonial Skandia, que también destaca la importancia de mantener la estabilidad macroeconómica, fortalecer el Estado de derecho y mejorar la infraestructura para continuar atrayendo inversión.