El Gobierno liderado por José Antonio Kast ha iniciado, desde las 6:30 de la mañana del jueves, un traslado masivo de prisioneros desde Santiago hacia La Laguna, en las proximidades de la ciudad de Maule, en la región del Maule. Este proceso, denominado Operación Cancerbero, involucra a 295 reclusos, 37 de ellos pertenecientes a organizaciones de crimen organizado. Estos reclusos serán alojados en módulos de máxima seguridad bajo un régimen especial de vigilancia y control, mientras que otros prisioneros considerados de alta peligrosidad serán ubicados en módulos de alta seguridad.
El operativo fue llevado a cabo por Gendarmería, con el apoyo de Carabineros, y ha sido comparado con las estrategias implementadas por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, debido a su presentación mediática y a la disposición de los reos, que fueron vistos sentados en filas, con las manos hacia adelante y la cabeza agachada. “Hoy es un día histórico, porque comenzamos un cambio significativo en función de las atribuciones de Gendarmería, que deben ser revisadas desde el ámbito legislativo”, afirmó Kast.
Este acontecimiento se produce tras una visita de Kast a Bukele en enero, antes de asumir la Presidencia, donde solicitó asesoría en materia carcelaria. Durante esa visita, Kast comentó: “Queremos pedirles colaboración en la mejora de nuestro sistema penitenciario”. Además, exploró el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), una megacárcel de alta seguridad diseñada para mantener aislados a pandilleros. Este régimen penitenciario ha sido objeto de denuncias por parte de organismos internacionales, como Human Rights Watch, por violaciones a los derechos humanos, incluyendo torturas y abusos.
El presidente de Chile supervisó cada fase de la operación en tiempo real, destacando su presencia en redes sociales junto a sus ministros, incluidos Claudio Alvarado (Interior), Fernando Rabat (Justicia) y Martín Arrau (Seguridad), así como a funcionarios de Carabineros y Gendarmería. “Saliendo temprano a la Región de Maule, junto a los ministros Rabat y Arrau para seguir avanzando en nuestra agenda contra el crimen organizado y terrorismo”, escribió en sus plataformas.
A lo largo del operativo, el Gobierno difundió la movilización en sus canales oficiales. Se compartieron videos de los prisioneros en filas, maniatados, acompañados de la canción Bye Bye Bye de NSYNC y mensajes como “Operación Cancerbero, cárceles de verdad. El crimen no tendrá escapatoria”, culminando con “Adiós crimen. Bienvenida, máxima seguridad”.
Este traslado se concreta una semana después de la presentación de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) y tras la participación de Kast y su ministro de Seguridad en operativos policiales. El mandatario instó a los legisladores a revisar la implementación de medidas en la agenda. “Debemos perfeccionar las regulaciones ante el avance del crimen organizado y el terrorismo, asegurando un control estricto”, enfatizó.
Kast agradeció iniciativas legislativas que proponen uniformes para los reclusos, y la restricción de encomiendas, con visitas limitadas a locutorios. “Son planteamientos que hemos recogido de autoridades y la experiencia de Gendarmería y fuerzas policiales”, declaró. En su primera Cuenta Pública ante el Congreso, el presidente prometió un fortalecimiento de los regímenes penitenciarios, incorporando tecnología avanzada para el control de accesos y comunicaciones, además de una separación efectiva de internos según su nivel de peligrosidad.
Los prisioneros trasladados a La Laguna provienen de diversas cárceles en el país, incluyendo el Recinto Penitenciario Especial de Alta Seguridad (REPAS) en Santiago, que ha enfrentado disturbios notables. Kast marcó el objetivo de trasladar a un total de 400 internos durante el día, comenzando con un módulo donde no tendrán contacto con la población penal.
La Laguna, ubicada a aproximadamente 10 kilómetros de Talca, fue inaugurada por el presidente Gabriel Boric en enero de 2025. Kast destacó que este “es un proyecto de Estado, una unidad planificada hace 15 años”, subrayando la necesidad de un cambio radical en la política penitenciaria chilena, en respuesta al hacinamiento que supera los límites aceptables.
Las autoridades chilenas, preocupadas por el auge del crimen organizado, especialmente del Tren de Aragua, están considerando medidas para reforzar la seguridad en las prisiones. En 2023, el fiscal nacional Ángel Valencia mencionó la necesidad de crear una cárcel especial, similar a la que Italia empleó para combatir eficazmente, respetando los derechos humanos, el crimen organizado.