El caso de Alejandro Moreno Cárdenas, conocido como Alito, ha cobrado relevancia a medida que se acerca el inicio del nuevo periodo ordinario de sesiones en el Congreso de México. La Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de Campeche ha proporcionado nueva evidencia en julio que respalda la solicitud de desafuero presentada contra el dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y senador, un movimiento que fue planteado por el Ministerio Público en el verano de 2025.
Durante este tiempo, la situación se ha complicado con la reciente detención de varias personas cercanas a Moreno, lo que ha incrementado la presión sobre un caso que ha estado marcado por pausas, aplazamientos y confrontaciones políticas a lo largo de más de un año.
La Sección Instructora de la Cámara de Diputados está evaluando la nueva información, lo que podría tener implicaciones significativas para el futuro político de Alito Moreno y su posición dentro del PRI. Con el contexto actual, la atención se centra en la capacidad de la justicia para avanzar en este expediente y en cómo este proceso podría influir en el panorama político mexicano.