El juicio por el homicidio de dos colombianos, ocurrido en una finca de Alhaurín de la Torre, Málaga, ha tomado un nuevo giro en los últimos días. Este incidente, que se remonta al 25 de abril de 2009, está relacionado con un asalto presuntamente vinculado al tráfico de drogas. Manuel Alonso, de 65 años, es el único imputado en este caso y sostiene que actuó en “legítima defensa”.
Detalles del crimen
Las víctimas fueron Derian José Morales Feria, de 36 años, y Eduard Andrés Gómez Tabares, de 25 años, quienes, según la acusación, intentaron asaltar la finca donde Manuel Alonso se encontraba. La defensa del acusado argumenta que él disparó en un intento de proteger su vida.
La declaración clave
Este miércoles, un guardia civil que se encontraba en prácticas en el momento de los hechos ofreció su testimonio en el juicio. Su declaración ha desmantelado las afirmaciones de Alonso sobre la legítima defensa, planteando interrogantes sobre la versión presentada por el acusado. La testificación de este testigo es crucial, ya que aporta una perspectiva diferente a los acontecimientos sucedidos.
Contexto legal y consecuencias
La defensa de Manuel Alonso se ha centrado en establecer que sus acciones fueron justas dada la situación de peligro que él alegó haber experimentado. Sin embargo, con las declaraciones de testigos y la presentación de pruebas, la fiscalía busca refutar esta narrativa y establecer una responsabilidad más clara en el doble homicidio.
El desarrollo del juicio seguirá atrayendo la atención mediática, especialmente dada la gravedad de los cargos y las implicaciones de un caso relacionado con el crimen organizado en la región.
La audiencia continua, y se espera que nuevas pruebas y testimonios sigan surgiendo a medida que se avanza en el proceso legal.