La incertidumbre sobre los conciertos de la famosa banda surcoreana BTS en Chile ha desencadenado una crisis en el Gobierno de José Antonio Kast. Este conflicto se intensificó el jueves, con la decisión del Instituto Nacional de Deportes (IND), dependiente del Ministerio del Deporte liderado por la ministra Natalia Duco, de no autorizar el uso del Coliseo Central del Estadio Nacional en Santiago para los tres recitales programados para el 14, 16 y 17 de octubre, cuyas entradas están agotadas. Mientras el Gobierno señala a la productora DG Medios como responsable, múltiples actores políticos han solicitado mayor flexibilidad, y el ARMY —el icónico club de fans de BTS— exige respuestas, advirtiendo sobre posibles protestas para lograr la confirmación del escenario.
Justificaciones del Gobierno
El Ejecutivo justificó su decisión argumentando que busca priorizar el uso deportivo del estadio, dado su ajustado calendario. Según informaciones de The Clinic, se requerían aproximadamente nueve días para el montaje y desmontaje del escenario, lo cual complicó alcanzar un acuerdo. Este medio reveló que la ministra Duco se reunió con representantes de DG Medios, registrada por la Ley de Lobby el 27 de marzo, donde se discutieron las dificultades para construir el escenario 360º destinado a la gira mundial «BTS WORLD TOUR ‘ARIRANG’». La productora debía presentar un plan de mitigación para eventuales conciertos futuros en el recinto deportivo, aunque hasta ahora no ha emitido una declaración al respecto.
Responsabilidad sobre la confirmación de fechas
La ministra del Deporte, exatleta olímpica, enfatizó que la responsabilidad recae en DG Medios. “Es imposible cancelar algo que nunca fue confirmado. El IND nunca oficializó estas fechas con los decretos de confirmación que se requieren”, afirmó Duco en una entrevista con 24 Horas. En su declaración, criticó la práctica de las productoras de vender entradas sin contar con las autorizaciones necesarias, lo que ha llevado a la frustración de los fans del ARMY.
Alternativas para los conciertos de BTS
El Gobierno ha propuesto el parque adyacente al Coliseo Central como una alternativa viable para los conciertos. Claudio Alvarado, biministro del Interior y portavoz del Gobierno, aseguró que están trabajando en un acuerdo. “La decisión se toma técnicamente; el IND ha indicado que levantar un escenario de estas características cierra el recinto durante un tiempo prolongado y podría dañar la cancha”, explicó. A pesar de la disposición de algunos municipios, como Viña del Mar y Concepción, así como del club de fútbol Colo Colo, para ofrecer sus instalaciones, estas opciones no pueden albergar a los cerca de 200,000 asistentes previstos en los tres días de espectáculos.
Reacciones políticas y protestas
La situación ha generado un debate político significativo. Los representantes de la oposición han criticado al Gobierno por no respaldar las expresiones culturales y por mantener en suspenso a los fans que han comprado sus boletos. El diputado Ignacio Achurra, del Frente Amplio, ha solicitado al Ministerio del Deporte que explique las razones detrás de la decisión sobre el Coliseo. “Es escandaloso que más de 200,000 entradas hayan sido vendidas y que los fans se enteren a pocos meses que el concierto podría no llevarse a cabo”, manifestó Achurra.
Incluso desde la derecha, la excandidata presidencial Evelyn Matthei ha llamado a la transparencia en la autorización de eventos, pidiendo explicaciones claras sobre las razones detrás del rechazo. Las quejas no solo se han manifestado en el ámbito político, sino que también han proliferado en redes sociales, especialmente en el perfil de Instagram de la ministra Duco, que recibe numerosos comentarios de descontento. Grupos del ARMY han convocado diversas actividades, incluida una movilización en la Plaza Baquedano programada para este domingo.
El contexto de BTS en Chile
Cabe recordar que BTS no visita Chile desde 2017, cuando se presentaron en el Movistar Arena. En ese entonces, la agrupación, formada por RM, Jin, SUGA, j-hope, Jimin, V y Jungkook, comenzaba su ascenso como un fenómeno mundial del K-pop.