Mohamed Hany se ha convertido en una figura desafortunada en la historia del fútbol al ser el segundo jugador en anotar dos goles en propia puerta en la historia de los Mundiales, un registro que anteriormente solo pertenecía al búlgaro Ivan Vutsov en 1966. Este hecho, que marcó negativamente el desempeño del defensa, llevó a Egipto a la prórroga y a una tanda de penaltis, donde logró superar a Australia en lo que muchos consideran el partido más árido de los dieciseisavos de final. Con este resultado, Egipto se clasifica para enfrentar al ganador del duelo entre Argentina y Cabo Verde en los octavos de final.
Detalles del Partido
Resultado Final: Egipto 1 – 1 Australia (Egipto ganó 4-2 en penaltis)
Rendimiento de las Equipos
Australia: Patrick Beach (Mathew Ryan, min. 118), Harry Souttar, Alessandro Circati, Lucas Herrington, Aiden O’Neill (Paul Okon-Engstler, min. 90), Jackson Irvine, Aziz Behich, Jordan Bos (Kai Trewin, min. 45), Cristian Volpato (Ajdin Hrustic, min. 73), Nestory Irankunda (Mohamed Touré, min. 73), Connor Metcalfe (Awer Mabil, min. 90).
Egipto: Mostafa Shobeir, Yasser Ibrahim, Mohamed Hany, Ramy Rabia, Karim Hafez (Trezeguet, min. 79), Hamdi Fathy (Hossam Abdelmaguid, min. 66), Emam Ashour, Omar Marmoush (Hamza Abdelkarim, min. 105), Marwan Attia (Mahmoud Saber, min. 120), Mohamed Salah y Mostafa Zico (Haissem Hassan, min. 66).
Goles
0-1 min. 12: Emam Ashour.
1-1 min. 54: Mohamed Hany (autogol).
Definición por Penaltis
Penaltis: Falla Harry Souttar. 1-0. Irvine. 2-0. Awer Mabil. Falla Lucas Herrington. 2-1. Mahmoud Saber. 2-2. Ramy Rabia. 2-3. Salah. 2-4. Hossam Abdelmaguid.
Aspectos Clave Del Encuentro
El árbitro del encuentro fue Gustavo Tejera. Durante el partido, se mostraron tarjetas amarillas a Hassan (min. 104) y Yasser Ibrahim (min. 119).
En un ambiente inusual, el famoso actor Samuel L. Jackson presenció el encuentro. Con un sombrero de cubo blanco, contempló el partido en un entorno que contrastaba su fama con la escasa emoción del juego. A pesar de estar en un ambiente cálido y social, la acción en el campo se mostró lenta y confusa tanto para los espectadores como para los jugadores.
Australia disputaba su tercer partido de eliminación, mientras que Egipto jugaba su segundo. A pesar de sus intentos, ninguna de las selecciones había logrado imponerse en este tipo de instancias en Mundiales pasados, lo que hizo que el partido resultara difícil de seguir. El veterano Mohamed Salah parecía estar aislado, rodeado por una defensa australiana sólida, liderada por Harry Souttar, quien bloqueó varios intentos de gol.
El partido comenzó con un gol temprano de Emam Ashour para Egipto, que debería haber sido un impulso para el equipo, pero en lugar de eso, se convirtió en un punto de inflexión. Tras el primer gol, el equipo egipcio se mostró pasivo, confiando en mantener la ventaja, lo que fue contraproducente. Un error crítico llevó a Mohamed Hany a convertir un autogol, igualando el marcador y recordando su frustrante episodio anterior en el Mundial. Sin embargo, a pesar de su error, Egipto se recuperó exitosamente en los penaltis, asegurando su pase a la siguiente fase.