Un incendio de grandes dimensiones ha generado preocupación este viernes entre los bomberos de la Generalitat, afectando a varios municipios en la provincia de Girona. El principal foco del incendio se ha originado en La Bisbal d’Empordà, aunque diferentes subfocos también han impactado localidades cercanas y el espacio protegido de Les Gavarres. Como resultado, se ha implementado un confinamiento en una decena de localidades de la Costa Brava, incluyendo Platja d’Aro y Calonge. Según los bomberos, aproximadamente 40,000 personas, residentes en la zona, se han visto afectadas por las restricciones de movilidad.
Los equipos de extinción, compuestos por cerca de 225 profesionales, tienen como objetivo limitar el perímetro del incendio, que avanza sin control en una área muy poblada y activa turísticamente. Los bomberos advierten que la tarea de apagar el fuego será compleja y prevén que su extinción tome varios días. Hasta el momento, el incendio ha devastado unas 750 hectáreas, con un potencial de expansión que podría alcanzar las 10,000 hectáreas.
Impacto en las carreteras
En respuesta a la situación, Protección Civil y los Bomberos han cerrado cinco carreteras debido al avance del fuego. Las vías afectadas incluyen:
- C-66 Palafrugell
- GI-513 entre Cornellà del Terri y Vilademuls
- GI-660, entre La Bisbal d’Empordà y Calonge
- GIV-5132 entre Banyoles y Vilademuls
- GIV-6612 entre Llagostera y Calonge
Las autoridades continúan trabajando para contener el incendio y minimizar el impacto en la población y el medio ambiente. Se espera que se sigan realizando esfuerzos intensivos en los próximos días para controlar la situación.