En México, la conversación sobre el campo trasciende el contexto deportivo, especialmente en tiempos de eventos como la Copa Mundial de Fútbol 2026. Eduardo Horcasitas, un agricultor de nopales originario de los Altos de Morelos, ha cobrado atención por su labor en visibilizar el trabajo de los campesinos y promover el consumo de productos nacionales, utilizando la plataforma de Instagram.
Visibilidad del trabajo campesino
A través de su cuenta de Instagram, A lo Bello, Horcasitas compartió un video donde estima que necesitaría vender al menos 200,000 nopales para poder asistir a la inauguración del Mundial. Este mensaje resonó con muchos mexicanos que sienten que la celebración del torneo está desconectada de su realidad. En el video, menciona: “Haciendo cuentas, y sabiendo que yo por un nopal cobro un peso con 20 centavos, tendría que pelar y vender al menos 200,000 nopales”. Con este enfoque, busca concienciar sobre el difícil acceso a eventos deportivos costosos.
Un enfoque crítico hacia el fútbol
A pesar de su crítica a los precios elevados, Horcasitas aclara que no es un aficionado del fútbol. Su objetivo no es conseguir un boleto, sino evidenciar la disparidad entre el evento deportivo y la vida cotidiana de los mexicanos. “Pusimos la casa para la fiesta, pero al final no nos dejaron entrar”, expresa, señalando la frustración que sienten muchos en el país ante situaciones que los excluyen social y económicamente.
Un regreso a las raíces
Eduardo Horcasitas, quien estudió Ingeniería Ambiental en Ciudad de México, decidió regresar a su pueblo tras una década de vida en la capital. Junto a su socio, eligió cultivar nopales por su adaptabilidad y menor necesidad de cuidados en comparación con otros cultivos. En este proceso, ha encontrado no solo una fuente de ingresos, sino un camino para conectar con su identidad y la de su comunidad.
El nopal y su significado cultural
El nopal, según Horcasitas, simboliza la identidad mexicana. “Este cactus está arraigado en nuestra historia, vinculándose a la leyenda fundacional de México-Tenochtitlan. Representa la resiliencia del pueblo mexicano, que, a pesar de la adversidad, sigue produciendo y floreciendo”, explica. Este enfoque cultural refuerza la importancia de valorar el trabajo agrícola como parte fundamental de la herencia nacional.
Pasiones y música en el campo
La dedicación al cultivo de nopales ha permitido también a Horcasitas explorar su pasión por la música. A menudo lleva su guitarra al campo, donde comparte su creatividad con sus seguidores. Una de sus composiciones más recientes ha sido una cumbia, que ha despertado un gran interés en su audiencia. “He encontrado belleza en el trabajo del campo y en la música, lo que me hace sentir que cada esfuerzo ha valido la pena”, comentó.
Impacto en la comunidad
Con más de 25,000 seguidores en Instagram, Horcasitas se siente agradecido por la reacción positiva hacia su mensaje. “La situación del campo nos atañe a todos, ya que todos comemos y vestimos gracias a lo que produce. Deberíamos prestar más atención a estos temas, ya que a menudo somos olvidados y dejados a nuestra suerte”, concluyó.