Reunión Clave del Banco de la República: ¿Subirá la Tasa de Interés?
Este jueves, la Junta Directiva del Banco de la República se reunirá para decidir la nueva tasa de interés de intervención, que regula el costo del dinero en Colombia. La mayoría del mercado anticipa un aumento en las tasas por tercera vez consecutiva, pero surge una inquietud: ¿cuánto se incrementará y, sobre todo, podrá el banco hacerlo en medio de la tensión con el Gobierno de Gustavo Petro?
Tensiones entre el Banco y el Gobierno
La controversia comenzó tras la reunión del mes anterior, donde la Junta decidió elevar la tasa en 100 puntos básicos, alcanzando el 11,25%. Esta medida generó una notable reacción del ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien se retiró de la mesa durante la discusión y comunicó la decisión a los medios, un hecho sin precedentes. Esta situación refleja la creciente tensión entre el banco central y el Gobierno desde mediados de 2025, cuando se detuvo un ciclo de reducción de tasas debido a una inflación estancada por encima del 5%, muy alejada de su meta del 3%.
Ávila, cercano aliado de Petro, argumentó que el aumento de las tasas no se ajusta a la realidad económica y podría frenar el crecimiento, que en 2025 fue del 2,6%.
El Impacto de la Tensión Política
Desde la perspectiva de Hernando Zuleta, decano de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes, el ruido político tiene un límite. “Los mercados ya han descontado la ruptura institucional”, asegura, indicando que aunque la tensión es conocida, cualquier parálisis institucional podría generar inquietudes adicionales. Si el Banco no puede actuar, las consecuencias serían perjudiciales, incluyendo una aceleración inflacionaria.
Los excodirectores del Banco coinciden en que la asistencia de Ávila es crucial y legalmente obligatoria. Según Antonio Hernández Gamarra, si el ministro no asiste, incurriría en una falta. Este contexto revela una preocupación sobre el papel del ministro de Hacienda en el proceso decisional.
Decisiones en Medio de la Incertidumbre
A pesar de la incertidumbre, los analistas prevén un aumento de tasas. Según una encuesta de ANIF, siete analistas esperan un incremento de 50 puntos básicos, mientras otros siete proyectan un aumento de 75 puntos. Un solo analista anticipa un incremento de 100 puntos, y otro opina que la tasa se mantendrá sin cambios. Si se concretan los escenarios más probables, la tasa de intervención podría situarse entre el 11,75% y el 12%, niveles no vistos desde mayo de 2024.
Factores que Influyen en la Decisión
David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, argumenta a favor de un incremento de 50 puntos básicos. Destaca que la inflación sigue en ascenso, cerrando en marzo en un 5,56% anual, su nivel más alto desde septiembre de 2024. Además, menciona el riesgo de una posible sequía que podría encarecer los alimentos y la continua escalada del conflicto en el Golfo Pérsico, que mantiene los precios del petróleo elevados, afectando los costos de insumos agrícolas.
La Reacción del Gobierno
La tensión ha trascendido al Congreso, donde Leonardo Villar, gerente del Banco, defiende la necesidad de ajustar la política monetaria. Villar ha comparecido ante las comisiones legislativas para explicar que el encarecimiento de la deuda pública no es consecuencia directa de las tasas, sino del deterioro fiscal y la prima de riesgo soberano.
La situación se caldea aún más con la intención del presidente Petro de movilizar a la ciudadanía mediante marchas en todo el país, en respuesta al aumento de tasas. Estas movilizaciones han sido programadas para el 1 de mayo, un día después de la reunión, con el objetivo de rechazar la decisión del Banco.
Desenlace y Credibilidad Institucional
La reunión del jueves representa más que una simple decisión sobre tasas, se convierte en un indicador de la capacidad del Banco para gestionar la política monetaria en medio de presiones externas. Cada decisión de la Junta para aumentar tasas, a pesar de la presión gubernamental, refuerza su credibilidad en los mercados. Sin embargo, si predomina la parálisis institucional, el problema se torna más grave: la confianza en la economía nacional podría verse comprometida.