Colombia y Ecuador: Un conflicto comercial en ascenso
La relación comercial entre Colombia y Ecuador ha cambiado drásticamente en las últimas horas. Daniel Noboa, presidente ecuatoriano, ha anunciado la imposición de un arancel del 30% a las importaciones colombianas, una decisión que ha generado tensiones entre ambos países. Noboa justifica esta medida acusando al presidente colombiano, Gustavo Petro, de no colaborar en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, situaciones que persisten, a pesar de la política de mano dura implementada por Petro desde su llegada al poder en noviembre de 2023. Actualmente, Ecuador enfrenta una grave crisis de seguridad.
Reacciones y medidas inmediatas
Gustavo Petro ha optado por un enfoque diplomático ante esta crisis, a diferencia de sus acostumbradas respuestas en redes sociales. La Cancillería colombiana ha emitido una nota de protesta en rechazo a las acusaciones de Noboa y ha instado a sus ministros a adoptar medidas urgentes.
Edwin Palma, ministro de Minas y Energía de Colombia, fue el primero en responder al anuncio de Noboa, suspendiendo el suministro de electricidad a Ecuador. Esta decisión es particularmente dura para Ecuador, que ya enfrenta serios problemas en su sistema energético, evidenciados por apagones a finales de 2024. Ecuador ha dependido del suministro colombiano para el 8% de su consumo eléctrico en 2025, lo que podría agravar su situación actual.
Petro declaró que esta decisión es una defensa de la soberanía energética de Colombia, y aseguró que el servicio se restablecerá una vez que se garantice la suficiente oferta eléctrica. El Gobierno ecuatoriano, por su parte, instó a la calma, afirmando que cuenta con una capacidad adecuada para cubrir la demanda.
Retaliaciones y sus implicaciones
La situación ha escalado rápidamente con el anuncio del Ministerio de Comercio colombiano de que implementará un arancel espejo del 30% a una serie de productos ecuatorianos, aunque no se han especificado cuáles. La ministra Diana Morales afirmó que estas medidas son necesarias para corregir desequilibrios en el comercio.
Ecuador también ha introducido cambios, anunciando un aumento en la tarifa de transporte del crudo colombiano a través del Oleoducto de Crudos Pesados, esencial para las operaciones petroleras de Colombia.
Impacto en el comercio y consumidores
Estas decisiones han generado preocupaciones entre los gremios empresariales de ambos países, quienes han hecho un llamado a establecer una mesa de diálogo. Hacen hincapié en que, al final, los más perjudicados serán los consumidores. Ecuador representa el sexto comprador de las exportaciones colombianas, mientras que Colombia es el segundo proveedor para Ecuador. Las ciudades fronterizas ya reportan un aumento en el costo de vida y temen un incremento del contrabando para eludir las nuevas tarifas.
Reacciones políticas y contexto de la crisis
En el ámbito político, la oposición colombiana critica al presidente Petro, argumentando que la decisión de Noboa es resultado de una mala gestión en la negociación de la paz con grupos armados. La candidata Paloma Valencia ha señalado que la situación se debe a que el Gobierno ha “entregado el país a los ilegales”. En Ecuador, el expresidente Rafael Correa, cercano a Petro, ha expresado su desaprobación hacia Noboa.
El trasfondo de estas tensiones también incluye las preocupaciones de Noboa por buscar más recursos para enfrentar la creciente inseguridad en Ecuador. Las cifras de Colombia indican que, en 2025, se incautaron 195 toneladas de cocaína, un 43% más que el año anterior, mostrando un esfuerzo considerable por parte del Gobierno colombiano en la lucha contra el narcotráfico.
Aprovechamiento de la crisis de violencia en Ecuador
El Ministerio del Interior ecuatoriano ha reportado un alarmante incremento en la criminalidad, con un número récord de 9.216 homicidios en 2025, lo que refleja un aumento del 30,4% en comparación al año anterior. Grupos criminales como Los Lobos y Los Choneros continúan infiltrándose en el tejido social y económico del país, lo que ha llevado a Noboa a adoptar medidas de confrontación, que algunos analistas consideran un intento de externalizar la responsabilidad de la crisis de violencia.
Perspectivas de diálogo y resolución
A pesar de la tensión, la posibilidad de diálogo no ha desaparecido. La Cancillería colombiana ha manifestado su deseo de buscar una “resolución amistosa” para evitar efectos nocivos sobre ambos pueblos. Colombia enfrenta esta situación desde una posición más favorable, al contar con un superávit comercial y menor dependencia de Ecuador. La Comunidad Andina (CAN) ha instado a las naciones involucradas a reducir tensiones y postergar las medidas arancelarias. A menos de una semana para que entren en vigor los nuevos aranceles, queda por ver si se dará algún paso hacia la solución del conflicto.