El Partido Acción Nacional (PAN) ha tomado una decisión firme respecto al caso de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos. La mandataria estatal ha sido acusada por el oficialismo de traición a la patria, lo que ha llevado al PAN a transformarlo en una nueva estrategia de confrontación contra el Gobierno federal. Este lunes, la dirigencia del PAN manifestó su apoyo incondicional a Campos y criticó al Gobierno de Morena por presuntamente utilizar a la Fiscalía General de la República (FGR) como herramienta de persecución política contra sus opositores.
En respuesta a esta situación, el PAN ha anunciado una movilización nacional para respaldar a la gobernadora Campos, destacando la necesidad de defender la autonomía de los líderes estatales frente a cualquier intento de intimidación por parte del Estado. Este acontecimiento resalta la creciente polarización política en el país y el papel que desempeñan las instituciones en la confrontación entre el Gobierno y la oposición.
Este caso refleja no solo la lucha del PAN por proteger a sus líderes, sino también las tensiones que persisten en el ámbito político mexicano, especialmente en relación con las acusaciones de manipulación y persecución política que ha enfrentado el partido en el contexto actual.