El presidente Gustavo Petro ha manifestado en diversas ocasiones su desdén por vivir en el «triste y frío» Palacio de Nariño. A medida que se aproxima el final de su mandato, programado para el próximo 7 de agosto, ha comenzado a delinear sus planes para el futuro. En su último discurso, con motivo del Día del Trabajo, Petro anunció su intención de emprender una nueva campaña política antes de dejar el cargo. “Quiero empezar otra campaña, la mía, la de quienes nos acompañan desde el gobierno y desde la sociedad colombiana”, afirmó, marcando el inicio de una campaña para recoger cinco millones de firmas y así impulsar una Asamblea Nacional Constituyente.
Esta iniciativa, que busca reanimar el mandato del pueblo, tiene como objetivo convocar al nuevo legislativo que se instalará el 20 de julio. Petro espera que el próximo presidente promulgue la convocatoria a la Constituyente, lo que le permitiría permanecer activo en la política nacional tras ceder el poder en el Palacio de Nariño: “Tendrán la obligación de promulgar la convocatoria a la Constituyente, y entonces nos veremos otra vez en las calles y en las plazas”.
El Capital Político de Petro y las Encuestas
Gustavo Petro sigue contando con un capital político significativo, que no está dispuesto a abandonar fácilmente. Las encuestas más recientes indican que su nivel de aprobación es diverso: un 48,9% de los colombianos manifiestan descontento, mientras que un 47,3% lo apoya. Al mismo tiempo, un 46,2% ha notado cambios positivos durante su gobierno, aunque un 27% ha observado lo contrario. Otras encuestas, como la de Atlas Intel, sugieren que su aprobación se sitúa en un 38,6%.
Este capital político le ha permitido impulsar a su posible sucesor, Iván Cepeda, quien actualmente ostenta una intención de voto superior al 35% para la primera vuelta presidencial el 31 de mayo. A pesar de no contar con el carisma de Petro en actos públicos, Cepeda ha optado por un enfoque más contenido y analítico en sus discursos.
Las Implicaciones de la Asamblea Constituyente
Para Cepeda, la campaña por una Asamblea Constituyente puede ser un arma de doble filo. Si por un lado facilita la organización de las bases del petrismo en apoyo a su candidatura, por otro, podría aterrar a los votantes del centro político colombiano, cruciales para una posible segunda vuelta. Recientemente, algunos sectores liberales han expresado su deseo de que Cepeda se distancie de esta iniciativa, dejando su posición ambigua.
El discurso del candidato de izquierda se adaptó el primero de mayo, adoptando un tono similar al de Petro: “Hemos comprendido que ya no basta solamente protestar, ha llegado el tiempo de ser poder constituyente”. Si es elegido presidente, deberá atender a las expectativas de reformas desde su cargo.
Retos para la Derecha y la Controversial Propuesta
La propuesta de Petro plantea un desafío considerable para los candidatos de la derecha, como Paloma Valencia y Abelardo de La Espriella, quienes compiten por el segundo lugar en las encuestas. Un reciente atentado terrorista que dejó 21 fallecidos ha reavivado el foco en la crisis de seguridad en Colombia, un punto débil para la administración actual y una oportunidad para que la derecha promueva un discurso más militarista.
El anuncio de Petro sobre la posible Constituyente redirige la atención hacia las reformas sociales que prometió durante su campaña. Criticó a Valencia por haber demandado la reforma pensional actualmente en revisión por la Corte Constitucional, lo que subraya la tensión entre su administración y los opositores.
Un Futuro Activo en la Política
Gustavo Petro ha dejado claro que no se retirará de la vida pública, independientemente del resultado electoral. Su intención es seguir abogando por reformas que se alineen con su visión política. A pesar de haber llegado a la presidencia con la promesa de no reformar la Constitución de 1991, no se comprometió a mantener esa postura tras su mandato.