Los derrames de hidrocarburos en México están en aumento, una tendencia alarmante que se ha intensificado durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. Desde el inicio de su mandato en octubre de 2024 hasta marzo de 2026, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha reportado un total de 1,490 incidentes de derrames y fugas. Esta cifra representa un incremento del 56% en comparación con los registros del primer año y medio del gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Aumento significativo en derrames
A pesar de que el Informe de Sustentabilidad de Pemex para 2025 aún no se ha publicado, datos recopilados mediante una solicitud de información revelan que el año 2025 se convirtió en uno de los más críticos en la última década. El Centro de Control y Atención a Emergencias de la Subdirección de Servicios y Administración de Bienes de Pemex reportó 1,015 derrames durante ese año.
Consecuencias ambientales y sociales
El incremento en los derrames de hidrocarburos plantea serios problemas ambientales y sociales en México. Estos incidentes no solo contaminan suelos y mares, sino que también afectan la salud de las comunidades cercanas y el ecosistema local. La situación destaca la necesidad urgente de implementar medidas más efectivas para prevenir futuros derrames y mitigar sus efectos.
La continuidad de esta problemática subraya la importancia de políticas más robustas y de una mayor responsabilidad por parte de Pemex en la gestión de sus operaciones. La sociedad mexicana continúa esperando respuestas efectivas para abordar esta creciente crisis ambiental.