México se prepara para ser el escenario de la Copa del Mundo después de 40 años. El equipo, bajo la dirección de Javier Aguirre, tiene una oportunidad única para dejar su huella en la historia del fútbol. Su objetivo mínimo es alcanzar los cuartos de final, una meta que ha logrado en dos ocasiones previas: en 1970 y 1986, ambas ediciones celebradas en su país.
A pesar de la ventaja de jugar en casa, un aspecto que podría empoderar al Tri hasta las etapas decisivas del torneo, la confianza del equipo no ha logrado calar en la afición. Los seguidores se muestran escépticos ante el futuro de la selección tras el decepcionante desempeño en el Mundial de Qatar 2022, donde quedaron eliminados en la fase de grupos. Este contexto genera un ambiente de incertidumbre a medida que se acerca el inicio del torneo.
Con grandes expectativas y una carga de presión histórica, México está listo para afrontar el desafío una vez más y buscar avanzar más allá de lo conseguido en ediciones anteriores.