En su primera entrevista tras ser destituida de su cargo el 19 de mayo, Mara Sedini, la ex portavoz de la Administración de José Antonio Kast, compartió su experiencia en el programa Sin Filtros. Sedini, quien lideró el ministerio de Secretaría General de Gobierno (Segegob) durante 69 días, reveló que un alto funcionario de La Moneda cuestionó su estilo, lo que la llevó a considerar su autenticidad en el cargo. “No fui absolutamente auténtica y me dejé presionar por personas dentro del Gobierno”, afirmó la comunicadora de 41 años. En un momento crítico, describió que uno de los funcionarios más influyentes le aconsejó que adoptara una postura más conformista: “Este es el Gobierno de los fomes. Actúa”, le indicó.
Sedini también reflexionó sobre su trayectoria previa al Gobierno, donde se había presentado como una figura dinámica y auténtica. Recordó cómo había obtenido su puesto sin el respaldo de un partido político, ya que no milita en ninguno. Anteriormente, fue directora de la Fundación para el Progreso (FPP). La ex ministra subrayó que tras la campaña electoral, su estilo personal no fue bien recibido, lo que la llevó a cuestionar la dirección que estaba tomando su trabajo.
En la conversación, Sedini abordó el controvertido bencinazo, la decisión del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, de no controlar el aumento de los precios de los combustibles. En una reunión con el presidente y otros ministros, advirtió sobre los posibles riesgos de esta medida, pero recibió un mensaje despectivo: “Díganle a esta niñita que no hable tanta huevada”.
La ex portavoz también se refirió a una polémica en relación al exguerrillero Galvarino Apablaza, a quien inicialmente calificó como “condenado” por el asesinato del senador Jaime Guzmán en 1991. Posteriormente, aclaró que Apablaza es un prófugo de la justicia y fue acusado, no condenado, destacando que recibió información incorrecta de parte de su equipo.
Sedini defendió su nombramiento como resultado de su esfuerzo y capacidad, resaltando que su inclusión en el Gobierno fue el resultado de un proceso en el que se ganó la confianza del presidente Kast. Sin embargo, mencionó que enfrentó resistencia desde otros sectores de la derecha y experimentó una “campaña articulada” en su contra, que buscaba desacreditar su trabajo. Según ella, sus intervenciones eran distorsionadas y sacadas de contexto, alimentando una narrativa negativa en su contra.
La ex ministra expresó que a pesar de su preparación y trayectoria en el ámbito político y comunicacional, sentía que su estilo se había visto limitado por presiones externas. Concluyó que su autenticidad se vio comprometida, lo que la llevó a cometer errores en su gestión. Finalmente, respecto a las comparaciones con su antecesora, la comunista Camila Vallejo, Sedini manifestó: «Si hacer bien la pega era hacerlo como Camila Vallejo, prefiero haber hecho mal la pega«.