La Amazonia colombiana presenta un fenómeno notable en el contexto político del país. Aunque constituye el 40% del territorio nacional, solo representa el 2% del electorado. Esta desproporción implica que los candidatos presidenciales suelen ignorar la región en sus campañas, a pesar de su importancia climática y socio-cultural. La Amazonia no solo es crucial en términos de biodiversidad, sino que también enfrenta conflictos y es un terreno fértil para el ejercicio de un Estado plural y diverso.
Importancia Global de la Amazonia
A nivel mundial, la preservación de la Amazonia es vital. Un estudio del Instituto de Investigación sobre el Impacto Climático de Potsdam (PIK) revela que si la deforestación en la región aumenta entre un 22% y un 28% (actualmente en un 17%), y si la temperatura global promedio sube entre 1,5 °C y 1,9 °C en comparación con la era preindustrial, dos tercios de la Amazonia podrían transformarse en bosques degradados o ecosistemas similares a la sabana.
Heterogeneidad y Autonomía en la Amazonia
Conversar sobre la Amazonia colombiana implica reconocer su heterogeneidad. En la parte oriental, los departamentos de Amazonas, Guainía y Vaupés han avanzado en la formalización de entidades territoriales indígenas, mientras que en regiones como Caquetá, Putumayo y Guaviare, se observa un arco de deforestación. La transición y conectividad con otras ecorregiones, como la Orinoquía, son vitales para mantener la biodiversidad.
La Constitución de 1991 establece a Colombia como un Estado pluriétnico y multicultural, y la Amazonia es una de las regiones más avanzadas en la implementación de este principio. Bajo el gobierno de Gustavo Petro, se formalizaron las primeras ocho Entidades Territoriales Indígenas, permitiendo a los gobiernos indígenas ejercer autonomía. Sin embargo, persisten desafíos en la articulación del Estado con estas formas de gobierno, especialmente en relación con la deforestación.
Desafíos de la Deforestación
Pese a los avances en autonomía, la deforestación ha tenido altibajos bajo el actual gobierno. Después de alcanzar la cifra más baja en 23 años en 2023, la cifra nacional aumentó un 43% en 2024, con un impresionante 68% concentrado en la Amazonia. Según informes del Ideam, la deforestación en la región parece disminuir nuevamente con una reducción del 25% entre enero y septiembre de 2025.
Para el nuevo gobierno, la solución a la deforestación no solo requiere de acciones militares, sino también de garantizar los derechos de las comunidades locales, compaginando la lucha contra economías ilegales con un enfoque en sostenibilidad. Según experts de organizaciones como Dejusticia y Fundación Gaia Amazonas, es fundamental implementar con éxito sentencias judiciales que afecten a la Amazonia.
Seguridad y Conflictos en la Amazonia
Otro aspecto crítico es la seguridad en la Amazonia. Un elevado número de grupos criminales operan en la región, muchos de ellos de carácter transnacional. La directora de Asuntos Estratégicos de ACT-Colombia, Juana Hofman, subraya la necesidad urgente de abordar la situación geopolítica en la zona, especialmente en relación con las comunidades vulnerables afectadas tanto por la deforestación como por conflictos armados.
La implementación del Acuerdo de Escazú también es crucial. Este pacto tiene como objetivo garantizar una mayor transparencia y defensa de los derechos en proyectos de desarrollo en la región, y su efectiva ejecución es una de las expectativas en el nuevo marco de gobierno.
Transición Energética y Proyectos Extractivos
Durante la cumbre de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) en Bogotá en 2025, los pueblos indígenas de la Amazonia colombiana pidieron que se declare la región como zona de exclusión para cualquier actividad extractiva. Aunque el gobierno ha expresado su interés en esta propuesta, se carece de un marco normativo que la oficialice.
La lucha contra la minería ilegal es un desafío persistente. Es esencial considerar los derechos humanos y los sistemas de gobierno de las comunidades afectadas. A nivel internacional, el gobierno de Petro ha avanzado en la discusión sobre temas climáticos y ambientales, aunque queda mucho por hacer a nivel local.
Este panorama complejo exige una atención integral de la próxima administración para abordar los diversos retos que enfrenta la Amazonia colombiana.