Un juez federal ha ordenado este viernes la eliminación del nombre de Donald Trump de la fachada del prestigioso Centro para las Artes Escénicas John F. Kennedy en Washington, D.C., en un plazo de dos semanas. Esta decisión se produce tras un fallo que subraya que la junta del centro actuó fuera de su autoridad al renombrar la institución.
El juez Christopher R. Cooper, del Tribunal Federal de Distrito, argumenta en su extensa sentencia de 94 páginas que el Congreso estableció en 1964 el nombre de John F. Kennedy para este recinto cultural y que solo el Congreso tiene la potestad de modificarlo. “La Junta violó el mandato del Congreso al cambiar el nombre y colocar el de Trump en la fachada del edificio”, afirmó el juez.
Contexto de la decisión judicial
La controversia surgió cuando se inició un proyecto de renovación que iba a mantener cerrado el centro durante dos años. Joyce Beatty, congresista demócrata de Ohio y miembro de la junta del Kennedy Center, presentó una demanda solicitando medidas cautelares para evitar este cierre temporal. A pesar del reconocimiento de la necesidad de reformas, Beatty se opuso al cambio de nombre y al cierre del centro.
Además, una coalición de conservacionistas y grupos de preservación del patrimonio alertó que las obras comenzaron sin los permisos necesarios. En su demanda, recordaron que la administración de Trump ya había causado daños históricos al centro, como el blanqueamiento de las 200 columnas doradas que definen su carácter.
Reacción del juez y futuros pasos
El juez Cooper, aunque apoyó a los conservacionistas, descartó la idea de que las renovaciones comprometan de forma irreparable la estructura del centro. “No se ha convencido de que el edificio vaya a ser destruido hasta los cimientos”, señaló, lo que llevó al tribunal a ordenar la reapertura del centro.
Frente a esta decisión, un portavoz de la junta del Kennedy Center anunció que apelará, confiando en que el tribunal respaldará el cambio de nombre en honor a Trump. De hecho, la mayoría de la junta está compuesta por aliados del expresidente.
Reacción de Donald Trump
Trump reaccionó rápidamente mediante su plataforma Truth, expresando su descontento con el veredicto judicial. Señaló que su intención era transformar el centro en una instalación de primer nivel y criticó al juez Cooper, afirmando que no puede permitir que el lugar continúe en declive bajo la actual administración.
En su declaración, Trump describió el Kennedy Center como un edificio con “peligro estructural” y otros problemas de seguridad, a pesar de que ha celebrado numerosos eventos políticos en su interior, como vigilias y concentraciones de legisladores republicanos.
Impacto de la controvertida remodelación
Desde el cambio de nombre, el centro ha visto un aumento en las cancelaciones de actuaciones artísticas. Artistas como Rhiannon Giddens, el compositor Philip Glass y la actriz Issa Rae han decidido cancelar sus presentaciones. Esto ha generado un debate sobre las repercusiones de la unión del nombre de Trump con un emblemático espacio cultural.
La administración de Trump tiene ahora dos semanas para cumplir con la orden judicial. Este conflicto entre el presidente y sus críticos ha escalado en un nuevo escenario judicial, evidenciando la polarización en torno a su legado.