El 30 de junio, el despacho del presidente Gustavo Petro recibió un informe técnico de inteligencia que cuestiona su narrativa sobre un supuesto fraude electoral. Este documento, que ha sido objeto de análisis, invalida las denuncias hechas por un hacker que había sido citado por Petro como fuente para sus acusaciones. Según el informe, no se han encontrado pruebas suficientes que respalden irregularidades en el proceso electoral.
A menos de un mes para concluir su mandato, el presidente Petro no ha conseguido fundamentar sus reclamos sobre el fraude electoral. A pesar de esto, continúa sin reconocer la victoria del candidato ultraderechista, Abelardo de la Espriella, y ha anunciado que este jueves procederá con una denuncia penal por el presunto robo de las elecciones.
Este episodio añade un nuevo capítulo a la ya tensa polarización política en el país, donde las acusaciones y las respuestas han generado un ambiente de incertidumbre en torno al proceso electoral y su legitimidad.