La madrugada del 22 de mayo de 2021, el sur de Bogotá se vio envuelto en una escena caótica. Bombas de gases lacrimógenos y disparos resonaban mientras el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad, actualmente conocido como Undmo) mantenía el control de la situación. En medio de este tumulto, un joven se destacaba: Sergio Pastor, conocido como 19, líder de la Primera Línea del Paro Nacional. Un fotógrafo capturó el momento cuando un chorro de agua a presión proveniente de un lanzaaguas de la Policía apuntaba hacia él, que se protegía con un escudo de latón.
La foto se convirtió en un símbolo de resistencia no solo en Colombia, sino en toda América Latina, donde otros países como Chile y Bolivia también enfrentaban oleadas de protestas sociales. Pastor se erigió como un héroe regional, representando la lucha por los derechos y el cambio. Sin embargo, esta repentina fama no le brindó protección. Poco tiempo después, fue arrestado en un taller de rap y actualmente cumple una condena de 12 años y 9 meses por tortura y concierto para delinquir.
Este episodio refleja una situación compleja en la que la lucha social y la represión se entrelazan, subrayando los retos que enfrentan muchos jóvenes líderes en el contexto socio-político actual.