El mundo del fútbol ha experimentado un giro significativo tras el anuncio de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, quien comunicó la suspensión de su controvertida propuesta para privatizar el Mundial. Este anuncio se produjo en la madrugada del sábado, desde la sede de la FIFA en Suiza.
El fracaso del proyecto, conocido como FIFA Forward Enterprise (FFE), fue evidente tras el rechazo contundente de tres confederaciones continentales: Europa, Asia y América del Norte, Central y el Caribe. Solo contó con un apoyo modesto de Sudamérica. Infantino admitió en un comunicado que el plan de crear una filial comercial valorada en 20.000 millones de dólares, encargada de gestionar la Copa Mundial y otros eventos de la FIFA, no prosperaría.
Reacciones ante el fracaso del proyecto
“Después de escuchar atentamente todas las opiniones, ha quedado claro que el proyecto ha generado divisiones. Independientemente del nivel de apoyo, ya no benefician el objetivo inicial”, afirmó Infantino. El dirigente también recordó que la intención era llevar a cabo el plan únicamente con el respaldo de la mayoría de las asociaciones miembros de la FIFA, sujeto a un proceso de consulta con ellas y otras partes interesadas.
Esta no es la primera vez que Infantino enfrenta dificultades para implementar cambios significativos en el Mundial. Anteriormente, había propuesto la realización del torneo cada dos años sin éxito.
Detalles del proyecto FIFA Forward Enterprise
El ambicioso proyecto contemplaba la creación de una empresa subsidiaria que gestionaría los derechos del Mundial, previa venta de una participación de 4.000 millones de dólares a inversores privados. Estos inversionistas serian seleccionados por Thrive Capital, firma de Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del expresidente Donald Trump. Infantino había instado a las 221 federaciones nacionales a aceptar su propuesta, prometiendo multiplicar la financiación a cambio de su respaldo.
Mirando hacia el futuro, Infantino expresó su deseo de reunir nuevamente a todas las partes interesadas en las próximas semanas, con el fin de promover un crecimiento sostenible del fútbol, especialmente en las naciones que más necesitan apoyo.
La posición de la UEFA
Por su parte, la UEFA y sus asociaciones nacionales informaron el jueves su decisión unánime de no participar en competiciones organizadas por la FIFA mientras las propuestas de Infantino estuvieran vigentes. “Ninguna de las 55 selecciones nacionales de la UEFA participará en las competiciones de la FIFA a menos que se abandonen estas propuestas y se den garantías sobre la gobernanza de la FIFA”, declararon.
Esta amenaza de boicot se centraba inicialmente en dos Mundiales femeninos juveniles: el sub-20, programado del 5 al 27 de septiembre en Polonia, y el sub-17, que se llevará a cabo del 17 de octubre al 7 de noviembre en Marruecos.