Cooperación entre Estados Unidos y México ante ataques criminales con drones
Los gobiernos de Estados Unidos y México han centrado su atención en el creciente problema de los ataques criminales con drones en la frontera. Este compromiso fue establecido durante una reunión realizada el pasado jueves en Ciudad de México, en la que ambos países acordaron “fortalecer el intercambio de inteligencia y vincular plataformas analíticas para anticipar y responder” a estas amenazas, según informó el Departamento de Estado.
Lucha contra el fentanilo y su impacto devastador
Durante la reunión, se puso de manifiesto la urgencia de combatir el tráfico de fentanilo, un opiáceo sintético que ha causado decenas de miles de muertes por sobredosis en Estados Unidos. En un contexto alarmante, el presidente Donald Trump firmó el lunes una orden ejecutiva que clasifica el fentanilo como un “arma de destrucción masiva”. Trump afirmó que “ninguna bomba hace lo que esto está haciendo”, refiriéndose a las alarmantes cifras de muertes anuales que superan las 200,000.
El Departamento de Estado ha reiterado la importancia de poner fin al comercio ilícito de fentanilo, señalando que “es un objetivo principal de este esfuerzo”. El Grupo de Implementación de Seguridad (SIG, por sus siglas en inglés) ha establecido medidas “decisivas” contra cómplices, distribuidores y las instituciones financieras involucradas en este comercio.
Acciones conjuntas contra el narcotráfico
El SIG también se enfoca en desmantelar las Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) relacionadas con la fabricación y distribución de fentanilo y sustancias químicas precursoras. Las delegaciones de Estados Unidos y México se comprometieron a acelerar los esfuerzos para interrumpir los flujos de ingresos ilícitos y contrarrestar nuevas amenazas criminales.
Extradiciones y robo de combustible
En el marco de esta cooperación, ambos países acordaron mejorar la colaboración en asuntos de extradiciones, decomiso de activos y la investigación del robo de combustible. Esta problemática, que afecta a ambos lados de la frontera, ha cobrado especial relevancia tras recientes vínculos establecidos entre una familia estadounidense y el Cartel Jalisco Nueva Generación, tras el tráfico de 2,900 cargamentos de petróleo crudo de México a Texas.
Las autoridades de México y Estados Unidos han planificado una nueva reunión en enero de 2026 para continuar con las discusiones sobre temas de seguridad y narcotráfico.
Contexto de la política antidrogas de Estados Unidos
El enfrentamiento al narcotráfico ha sido un pilar en las políticas del presidente Trump desde su llegada a la Casa Blanca. Durante su mandato, clasificó a los carteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras, lo que generó un debate sobre una posible intervención militar estadounidense en México, una idea que el gobierno de Claudia Sheinbaum ha rechazado rotundamente.