Protesta de Prácticos de Navegación Afecta Comercio Exterior de Argentina
Una reciente protesta de prácticos de navegación en Argentina ha interrumpido el funcionamiento de puertos cruciales para el comercio del país durante tres días. Los prácticos, expertos locales encargados de guiar buques en maniobras de entrada y salida en terminales, han llevado a cabo una retención de tareas en respuesta a un decreto del Gobierno de Javier Milei que busca flexibilizar las regulaciones que rigen su actividad. Esta acción ha dejado a más de cien buques de gran porte varados, impidiendo su acceso a las terminales.
Impacto en la Actividad Portuaria
La medida de fuerza ha afectado no solo a las terminales de la hidrovía sobre el río Paraná, sino también a diversos nodos marítimos, involucrando prácticamente tres millones de toneladas de mercadería. Entre los productos más afectados se encuentran el maíz, la soja, el trigo y sus derivados, así como combustibles.
El Gobierno, a través de la Prefectura Naval Argentina, ha intimado a 536 profesionales del sector a reanudar sus funciones bajo el nuevo régimen, advirtiendo que un incumplimiento podría resultar en sanciones penales. Además, el vocero presidencial, Andrés Ravier, indicó que se impondrán multas a quienes participen en la paralización, aunque no se ha ofrecido una estimación oficial sobre el costo económico del paro. Expertos privados han estimado que cada buque varado podría generar pérdidas de hasta 100.000 dólares por día.
Apertura de Diálogo y Acuerdo
La noche del martes, el Gobierno logró avanzar hacia la resolución del conflicto al llegar a un acuerdo con los trabajadores, lo que llevó a la suspensión de la implementación del decreto. Además, se estableció una mesa de trabajo para revisar distintos aspectos relacionados con la actividad portuaria y se acordó una reducción del 20% en las tarifas de practicaje. Se espera que la actividad portuaria comience a normalizarse próximamente.
Detalles del Decreto 690/2026
El decreto que ha provocado la controversia, identificado como 690/2026, busca modernizar el marco regulatorio de los servicios de practicaje y pilotaje en Argentina. Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, argumenta que el país necesita ríos más accesibles para fomentar el desarrollo. Este nuevo reglamento elimina restricciones previas que limitaban la competencia, permitiendo que capitanes extranjeros sin la necesidad de un práctico puedan operar bajo ciertas condiciones, incluyendo el dominio del idioma inglés.
Según el Gobierno, las tarifas de practicaje actuales son desproporcionadas en relación a los ingresos de la tripulación de los buques, y el nuevo decreto busca facilitar la entrada de nuevos proveedores al mercado. El reglamento también establece tarifas máximas y requiere la publicación de precios por parte de las empresas de practicaje, para evitar cobros adicionales no autorizados.
Controversias y Preocupaciones
A pesar de los beneficios anunciados, existen serias preocupaciones vinculadas a la seguridad de la navegación. Críticas desde el sector advierten que la eliminación del uso obligatorio de prácticos podría poner en riesgo la seguridad de la tripulación y de los propios buques, ya que las maniobras son complejas y requieren conocimiento específico de la zona. Además, se ha señalado que el sustituto de los prácticos por capitanes extranjeros podría llevar a vulneraciones de seguridad.
La Cámara de Actividades de Practicaje y Pilotaje ha desmentido que exista una medida de fuerza organizada, describiendo la situación como resultado de decisiones individuales de sus miembros. Las alarmas no solo han sido encendidas por los prácticos, sino también por la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC), que ha emitido un comunicado expresando su preocupación sobre el impacto negativo de la paralización en las exportaciones, la interrupción de las cadenas de suministro y la reputación del país en el comercio internacional.