La Bóveda de los Girado: Un Espacio Histórica en Transformación en el Cementerio de la Recoleta
En la mañana nublada del miércoles, un empleado limpia el suelo de mármol blanco en el Cementerio de la Recoleta, el sector más aristocrático de Buenos Aires. Desde allí, un hombre da instrucciones para llegar a la bóveda de la familia Girado, un apellido asociado a la burguesía terrateniente argentina de los siglos XIX y XX. Este histórico espacio será próximamente transformado en una tienda de regalos y café al paso, a raíz de la licitación publicada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para la concesión de este espacio.
Historia del Cementerio de la Recoleta
Inaugurado en 1822 como el primer cementerio público de la ciudad, el Cementerio de la Recoleta es un monumento arquitectónico que refleja la riqueza de las familias argentinas de su época. Los panteones, algunos en ruinas con vidrios rotos y hongos, dan testimonio del tiempo que ha pasado. La bóveda de los Girado se sitúa en la sección 17, tablón 201, sepulturas 1 a 12, y está contigua a la de la familia Álzaga, famosa por el caso de Felicitas Guerrero, una figura emblemática de la alta sociedad argentina asesinada en 1872.
Detalles de la Licitación
La licitación contempla la concesión de unos 25 metros cuadrados de la bóveda por un periodo de cinco años. El nuevo proyecto incluye la instalación de una tienda de regalos, un local de comidas y un área de descanso para los turistas que deseen participar en las visitas guiadas nocturnas. A cambio, el concesionario deberá abonar un canon mensual de 1,6 millones de pesos (aproximadamente 1,070 dólares) y un 20% de los ingresos generados por el servicio de tours.
El café operará bajo la modalidad de «para llevar», lo que significa que no se permitirá la colocación de mesas o sillas, ni la preparación de comidas en el lugar. Sin embargo, fuentes del Gobierno aclararon que el espacio será diseñado como una tienda de regalos al estilo de famosas ciudades del mundo, como Viena y Londres, contribuyendo a la oferta cultural del cementerio, que recibe un promedio de 1,816 visitas diarias.
Protección del Patrimonio
Más de 90 bóvedas dentro del Cementerio de la Recoleta han sido declaradas Monumento Histórico Nacional, y la arquitectura del lugar está protegida por ley. Las intervenciones permitidas se limitan a tareas de restauración. En la licitación se han incluido imágenes del estado actual de la bóveda y una proyección generada con inteligencia artificial del estado futuro, que, aunque mejorará su apariencia, no cambiará su estructura.
Controversia y Seguridad
En la actualidad, la bóveda está delimitada por vallas amarillas y custodiada por personal de seguridad que evita que los visitantes se acerquen. Aunque los propietarios actuales han expresado su oposición a la licitación, argumentando que la instalación de un café en un espacio de descanso familiar no es apropiada, el Gobierno no ha confirmado haber recibido quejas formales al respecto.
La controversia acerca de la transformación de este histórico espacio continúa, y el debate sobre el uso de terrenos dentro de un cementerio emblemático resuena en la sociedad porteña.