Conmemoraciones a un año de la muerte del papa Francisco en Buenos Aires
En la noche de Buenos Aires, el emblemático Obelisco recibió una proyección en la que se leía “Nadie se salva solo”, junto a la imagen del papa Francisco, un homenaje conmovedor a un año de su fallecimiento. Este evento marcó el cierre de un día repleto de actividades en honor a Jorge Bergoglio (1936-2025), el pontífice argentino.
Homenaje en la Basílica de Luján
La principal ceremonia institucional se realizó en la Basílica de Luján, donde el arzobispo Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, destacó el compromiso de Francisco por la paz durante toda su vida. “Se jugó hasta el final por la sublime causa de la paz”, afirmó Colombo, ante obispos, autoridades nacionales, provinciales y diversos líderes sociales.
En su homilía, el arzobispo recordó la elección de Bergoglio como Papa en 2013, describiéndola como una “inmensa alegría” para la iglesia en Argentina y agradeció su “testimonio luminoso”. Además, mencionó la importancia de llegar a las comunidades más necesitadas y criticó la indiferencia y la agresividad en la sociedad actual, haciendo eco de los valores promovidos por Bergoglio sin confrontar directamente al actual Gobierno de Javier Milei.
Política y homenajes
El evento en Luján también reunió a miembros del gabinete nacional. Se esperaba la asistencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien se ausentó, comentando que sintió estar rodeada de “lo peor de la casta política”. Esta declaración se dio en medio de la controversia sobre la relación entre ella y el jefe de Gabinete Manuel Adorni.
Mientras tanto, Javier Milei participaba en un homenaje a Francisco en la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén. En sus redes sociales, compartió una foto junto al pontífice, resaltando que fue “el argentino más importante de la historia”. Sin embargo, varios usuarios recordaron sus anteriores ofensas hacia el Papa, incluidas expresiones despectivas antes de asumir la presidencia, aunque Milei aseguró haberle pedido disculpas.
Actividades en el barrio de Flores
En la Basílica de San José de Flores, donde Bergoglio comenzó su carrera sacerdotal, se llevaron a cabo variadas actividades culturales y religiosas durante todo el día. A pesar de la lluvia, se plantó un “olivo por la paz” y se presentó un mural en mosaico veneciano en una estación de metro cercana. En la tarde, el musical “El Papa del fin del mundo” atrajo a muchos asistentes.
Fieles de diversas edades acudieron al barrio natal del pontífice, recordando su mensaje de esperanza. “Vengo a celebrar lo que nos dejó Francisco”, comentó Catalina, una ama de casa de 46 años. Otros, como Ezequiel, un empleado administrativo, destacaron la importancia de seguir las enseñanzas de Francisco para fomentar la aceptación de las diferencias y mantener la fe.
Actividades paralelas y reflexiones finales
Al caer la noche, la Basílica de Flores estaba repleta. Aquellos que no pudieron ingresar siguieron las actividades a través de pantallas exteriores. El arzobispo Jorge García Cuerta subrayó la capacidad de Francisco para identificar y enfrentar problemas sociales, como la ecología, la exclusión social y la necesidad de construir la paz. “Quizá por eso fue tan criticado, porque no ocultó los problemas”, afirmó.
Paralelamente, la agrupación política Argentina Humana llevó a cabo una caravana de antorchas desde la Catedral de Buenos Aires hasta la Plaza Constitución, abogando por una “sociedad sin esclavos ni excluidos”. Los homenajes a Bergoglio continuarán, habiendo comenzado con una inusual celebración en la Plaza de Mayo, donde miles se reunieron para festejar al Papa con música electrónica.