La Presión sobre Calarcá Córdoba y el Proceso de Paz del Gobierno Nacional
La figura de Alexander Díaz Mendoza, conocido como Calarcá Córdoba, ha generado nuevas tensiones en la política de seguridad y en la iniciativa de paz total del Gobierno Nacional. En una reciente entrevista en Hora 20 de Caracol Radio, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, instó al presidente Gustavo Petro a reactivar la orden de captura contra este jefe negociador del Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF), una disidencia de las extintas FARC. La reactivación de la captura podría significar un duro golpe al proceso de paz que intenta consolidar el Gobierno antes del 7 de agosto, fecha en que culmina el actual mandato de Petro.
¿Quién es Calarcá Córdoba?
Calarcá es un antiguo guerrillero que se unió a las FARC en la década de los noventa y continuó activo tras el acuerdo de paz de 2016, en el cual muchos combatientes optaron por seguir en la lucha armada. Su trayectoria refleja cómo el conflicto armado en Colombia ha mutado desde la firma del acuerdo, con algunos guerrilleros apartándose del proceso y formando nuevas estructuras ilegales para controlar territorios vinculados a economías ilícitas.
Reactivación de Órdenes Judiciales
La actual discusión sobre la captura de Calarcá cobra relevancia, especialmente a raíz de las declaraciones de la fiscal general, Luz Adriana Camargo. Desde mediados de 2024, ha sugerido que el Ejecutivo debería reactivar las órdenes judiciales en su contra, suspendidas bajo la política de paz total. Este enfoque ha permitido que varios líderes armados participen en diálogos con el Gobierno, con la promesa de avanzar hacia acuerdos graduales. No obstante, la situación de Calarcá subraya los límites de esta estrategia.
Acusaciones y Recrutamiento de Menores
Mientras se desenvuelve como negociador, las autoridades acusan a Calarcá de mantener operaciones armadas que afectan a la población civil. Un caso alarmante es el reciente secuestro de cinco hermanos, con edades entre 3 y 16 años, en el Caquetá. Tras elsecuestramiento de sus padres, los menores permanecieron ocultos en la selva. El gobernador del Caquetá, Luis Francisco Ruiz, subrayó que estos niños corrían un alto riesgo de ser reclutados por el grupo armado de Calarcá, lo que vuelve a encender las alarmas sobre el compromiso de esta disidencia con la paz.
Vínculos con Funcionarios Públicos
Otro episodio que ha suscitado preocupación ocurrió en julio de 2023, cuando el Ejército detuvo una caravana de miembros de la disidencia en Anorí, Antioquia. Durante esta operación, se encontraron cientos de dispositivos electrónicos que contenían información que podría implicar a funcionarios del Departamento Nacional de Inteligencia (DNI) y del liderazgo del Ejército en actividades de colaboración con las disidencias.
Esta revelación ha abierto investigaciones sobre posibles redes de apoyo al EMBF, planteando riesgos de infiltración en las instituciones de seguridad. La fiscal Camargo mencionó en una entrevista que los hallazgos sugieren vínculos directos entre las disidencias y ciertos funcionarios del Estado.
Diálogos Avanzados y la Decisión Crucial de Petro
Tras tres años y medio de Gobierno y esfuerzos por implementar una política de paz total, los diálogos con el EMBF se consideran unos de los más avanzados. En noviembre pasado, las partes firmaron varios acuerdos, entre ellos uno sobre la desescalada del conflicto y el cese de ataques a la Fuerza Pública. Sin embargo, incidentes como el del reclutamiento de menores en Caquetá ponen en entredicho la seriedad de estos compromisos, lo que a su vez justifica la presión del ministro de Defensa.
La decisión de continuar apoyando estos diálogos o activar una orden de captura contra Calarcá recaerá en el presidente de la República.