Rescates en La Guaira: La labor heroica del equipo colombiano de búsqueda
Diana Patricia Corrales lidera un grupo de 63 rescatistas en La Guaira, epicentro de dos devastadores terremotos que marcaron la historia reciente de Venezuela. Dependiendo de una antena Starlink, Corrales se conecta con su equipo y recibe llamadas desde Colombia, en un área remota, sin electricidad ni señal de celular, donde la normalidad parece un recuerdo distante. Desde una carpa improvisada, dirige a su equipo y coordina acciones para enfrentar la Emergencia. “Anoche por fin llovió. Esa agüita se la pudo tomar alguien que esté atrapado y puede darnos un poquito más de margen”, señala durante una conversación, aferrándose a la esperanza que trae la naturaleza.
La llegada del equipo USAR Col-1
Desde su llegada a la zona de desastre, han transcurrido 100 horas. El equipo USAR (Urban Search and Rescue) Colombia 1, o Usar Col-1, es uno de los 59 grupos a nivel mundial con la certificación internacional más alta para rescate urbano, emitida por Naciones Unidas. Este equipo, que cuenta con cuatro mujeres y cuatro perros, se unió a las labores de búsqueda y rescate solo dos días después de la tragedia. “Lo más difícil de imaginar es que todos los edificios están en el piso, no hay uno en pie. El sismo ocurrió en un día festivo, lo que significa que muchas personas estaban en sus casas”, describe Corrales.
Condiciones de trabajo del equipo de rescate
El equipo trabaja en condiciones extremas, durmiendo un promedio de cuatro horas entre turnos, mientras las búsquedas se realizan las 24 horas del día. Cada segundo cuenta en la recuperación de vidas entre los escombros. Hasta el momento, han podido rescatad a 19,861 personas, cifra reportada por Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento venezolano. Sin embargo, la cifra de fallecidos sigue creciendo; el último informe oficial indica 1,943 muertos y 10,571 heridos, con cerca de 2,500 edificios afectados, muchos de los cuales han colapsado.
Un rescate que renueva la esperanza
Uno de los rescates más conmovedores para Corrales y su equipo fue el de Moisés, un niño de 11 años que fue encontrado casi ileso tras pasar tres días bajo los escombros. Con solo una fractura en el brazo, su rescate se convirtió en un testimonio de esperanza entre tanta devastación. “Tuvo conversaciones con la rescatista durante todo ese tiempo”, recuerda Corrales. Durante su espera, el niño expresó su agradecimiento, diciendo: “Te voy a invitar a almorzar si me sacas de acá”, una frase que tocó el corazón del equipo y que ha resonado en cada uno de ellos.
La situación actual y los retos de la misión
Más de 3,300 rescatistas de diversos países se encuentran en el terreno, apoyados por 140 perros y 49 vehículos especializados. A medida que pasan las horas, la presión aumenta, pero también la determinación de seguir buscando vidas. “No tenemos un plazo para concluir esta tarea. A pesar del pesimismo, las buenas noticias pueden surgir incluso en medio de la tragedia. Recientemente, un grupo de Qatar encontró 12 personas vivas en un espacio vital”, comparte Corrales, subrayando que la perseverancia continúa siendo clave en estas difíciles circunstancias.