El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se pronunció este martes a través de X tras la muerte de Joan Sebastián Durán, un colombiano de 26 años, quien fue disparado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en una ciudad costera de Maine. Esta tragedia ocurrió el lunes por la mañana, mientras Colombiana celebraba un lunes festivo.
En su mensaje, Petro calificó el incidente como un asesinato “en manos del gobierno de los EEUU” y argumentó que la causa del fallecimiento radica en el “creerlo un ser inferior y sin derechos”. Asimismo, instó a la diplomacia colombiana a actuar rápidamente para garantizar que los responsables enfrenten la justicia y solicitó a Donald Trump un pronunciamiento sobre el suceso, aunque hasta el momento no se ha recibido respuesta del presidente norteamericano.
Lo que ha ocurrido en Maine, es un asesinato a un colombiano, latinoamericano en manos del gobierno de los EEUU.
Lo mataron por creerlo un ser inferior y sin derechos y como persona tenía todos los derechos que a un ser humano se le confieren solo por nacer y era ciudadano con… https://t.co/3jPnwbpBen
— Gustavo Petro (@petrogustavo) July 14, 2026
Joan Sebastián Durán, oriundo de Bucaramanga, fue interceptado por agentes del ICE mientras se dirigía a uno de sus dos trabajos. Según informes, los agentes buscaban a otra persona y, al percibir que Durán no se detuvo a tiempo, uno de ellos disparó, alegando un acto de legítima defensa. Testigos indicaron que, tras recibir el disparo, Durán pudo expresar sus últimas palabras: “Intenté detenerme” antes de fallecer.
Las reacciones a este lamentable suceso han sido escasas. La embajada colombiana en Washington emitió un comunicado en el que afirmó haber comenzado la atención consular a la familia de Durán y solicitado aclaraciones al Departamento de Seguridad Nacional sobre las circunstancias de su muerte. Además, testimonios de presentes contradicen la versión oficial, sugiriendo que el vehículo de Durán no se dirigía hacia los agentes y que él no era el objetivo original del operativo.
Omar Durán, padre de la víctima, ha viajado a Bogotá para gestionar el caso y ha confirmado que su hijo tenía permiso de trabajo en Estados Unidos, donde residía con su esposa y su hija de tres años. Organizaciones de apoyo a inmigrantes han destacado que Durán contaba con un número de Seguridad Social y reiteraron que su muerte es injusta.