A pocos pasos del Palacio de Festivales, en la Villa Internacional del Pantiero, se encuentra el Instituto de Cine de Palestina. Este espacio alberga a cineastas y productores que buscan crear un eco en la reconocida plataforma del Festival de Cannes a través de encuentros, proyecciones y actividades que promueven la solidaridad con la industria cinematográfica palestina.
Presencia palestina en Cannes
Palestina ha logrado establecer su voz en Cannes gracias a un respaldo internacional de financiamiento que proviene de diversas instituciones, desde Escocia hasta el festival Visions du Réel. Esta es la cuarta ocasión en que el Instituto de Cine de Palestina tiene representación en el festival, y el interés es palpable. Angel Cheng, responsable de relaciones con los medios del instituto, destacó la creciente asistencia a las charlas y la calidad de los documentales presentados.
En la sección Una Cierta Mirada, se proyecta la coproducción palestina Yesterday The Eye Didn’t Sleep de Rakan Mayasis, una conmovedora historia sobre dos hermanas beduinas en el valle de la Becá, que abarca partes de Líbano y Siria. La delegación palestina está compuesta por alrededor de cuarenta cineastas, concentrando sus actividades del 15 al 20 de mayo.
El cine como resistencia
El Instituto de Cine de Palestina no solo se centra en la proyección de sus películas, sino también en su misión de educar y construir redes de apoyo. A lo largo del festival, han dado a conocer su escuela de cine online, donde los participantes han podido visualizar adelantos de proyectos como Citizen Osama de Ahmed Hassouna, que retrata la vida de un fotoperiodista en Gaza.
Desde el Instituto expresan su firme compromiso por apoyar a los cineastas palestinos. “El cine es memoria; el cine es resistencia”, afirman, resaltando la importancia de que su trabajo no solo represente una voz artística, sino también un mensaje poderoso ante la injusticia.
Desafíos para los cineastas palestinos
Sin embargo, la travesía no es sencillo para los cineastas palestinos. Por ejemplo, Dima Yousef Hasan Yasin, con pasaporte jordano y visado, fue retenida tras un error administrativo al llegar al aeropuerto de París. Su situación se resolvió gracias a la intervención de un eurodiputado, pero ilustra las dificultades que enfrentan muchos cineastas para asistir a eventos internacionales.
La controversia ha atraído la atención de figuras prominentes del cine. Recientemente, directores como Costa-Gavras y Claire Simon firmaron una carta en Libération para resaltar la situación de Mohamed Alshareef, un cineasta de Gaza que aún no ha podido salir de la Franja para presentar su película Super Sila en el festival.
La importancia de la industrialización
La dirección del Instituto, encabezada por Abu Ayyash, Mohanad Yaqubi y Rashid Abderhamid, enfatiza la necesidad de una estabilidad industrial junto a la artisticidad. “Si no contamos con cineastas que se interesen en la maquinaria y el proceso industrial, no lograremos controlar nuestro relato”, advirtió Yaqubi en una reciente conferencia de prensa.
A medida que concluyen las proyecciones, Cheng agradece el apoyo constante de España en la búsqueda de justicia para Gaza, mientras que la mención de figuras como Javier Bardem provoca sonrisas entre los voluntarios y cineastas presentes.