El 2 de junio, la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó el proyecto de ley «Escuelas Protegidas», con una votación de 105 votos a favor y 46 en contra. Este proyecto, que surge como una medida urgente tras el ataque ocurrido en un colegio de Calama el 26 de mayo, busca fortalecer la seguridad en las instituciones educativas. Esta iniciativa recibió un respaldo crucial por parte de la Democracia Cristiana, mientras que las bancadas del Partido Socialista (PS), Partido por la Democracia (PPD), Partido Comunista (PC) y el Frente Amplio se opusieron, manifestando reservas de constitucionalidad.
El proyecto fue presentado el 7 de abril, apenas once días después del ataque en Calama, y logró convertirse en ley en menos de dos meses. Esta rapidez en su tramitación refleja la urgencia con la que se busca abordar la seguridad en las escuelas, en un contexto de creciente preocupación por la violencia en entornos educativos.
El objetivo principal de «Escuelas Protegidas» es proporcionar un marco legal que garantice la seguridad de estudiantes y docentes, y prevenir posibles incidentes futuros. La aprobación de esta ley marca un paso significativo en la respuesta del Estado a situaciones críticas en el ámbito escolar.
La legislación representa un intento por parte del Gobierno de dar una respuesta efectiva ante episodios de violencia que han conmocionado a la sociedad chilena en los últimos tiempos. A medida que se implementen las medidas contempladas en la ley, se espera que la comunidad educativa y la ciudadanía en general valoren los esfuerzos por mejorar la seguridad en las escuelas.