El 1 de julio, la selección española de maratón se reunió en la pista del Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Madrid para someterse a una prueba crucial, previa a la competencia europea que se celebrará en Birmingham el 16 de agosto. Los atletas madrugaron para realizar varias vueltas, buscando minimizar el impacto del calor, y manteniendo el ritmo que se espera durante el campeonato europeo. Cada 2,8 kilómetros, el equipo médico tomaba muestras de sangre de los corredores, enfocándose en la medición de lactato, una molécula de vital importancia en el metabolismo energético.
El conocimiento sobre el lactato ha cambiado significativamente desde que el fisiólogo George Brooks realizó investigaciones en la Universidad de California en Berkeley hace 40 años. Anteriormente considerado un mero residuo del ejercicio, hoy se reconoce que el lactato juega un papel fundamental en la producción de energía en las células. Jorge Gutiérrez-Hellín, investigador en fisiología y rendimiento deportivo en la Universidad Francisco de Vitoria, explica que, aunque el lactato se eleva durante el ejercicio intenso, también puede convertirse en glucosa en el hígado y ser utilizado como fuente de energía en las mitocondrias.
Entrenamiento y lactato: un enfoque renovado
Mientras los atletas giraban en la pista, sus entrenadores supervisaban el proceso. Juan del Campo, encargado de preparar a los maratonistas Laura Luengo y Carlos Mayo, destacó la importancia del lactato como un “combustible más” en el rendimiento deportivo. Su entrenamiento se centra en lo que se conoce como la “zona de máximo estado estable”, que es clave para reciclar el lactato producido y evitar que se acumule, lo que causa fatiga.
Durante la prueba, se buscaba que la concentración de lactato se mantuviera estable, señal de que los atletas podrían evitar el temido “muro” del maratón. Christophe Ramirez, médico de la Real Federación Española de Atletismo, enfatizó la importancia de estas mediciones, agregando que la capacidad de completar la prueba en menos de 2 horas y 10 minutos para hombres y 2 horas y 28 minutos para mujeres era viable, aunque advirtió sobre las duras condiciones del circuito y clima.
Innovaciones con Lactato: El Exolactato
Mientras que la función energética del lactato ha sido estudiada durante décadas, este año se ha introducido un nuevo suplemento llamado Exolactate. Este producto, que combina lactato con hidratos de carbono, está causando expectación y dudas en la comunidad deportiva. Aitor Viribay, investigador y responsable de rendimiento deportivo para el equipo internacional de trail de Salomon, explica que su interés por el lactato comenzó con la investigación sobre la mejora del rendimiento a través de la ingesta de carbohidratos.
Este enfoque llevó al desarrollo de un suplemento que proporciona lactato de una manera segura y efectiva, con dosis recomendadas de 15 a 20 gramos por hora. Viribay asegura que el lactato ingestado probablemente no provocará un aumento significativo en su concentración en sangre, ya que se utilizará como energía durante el ejercicio, mejorando la eficiencia metabólica del atleta.
Evidencia científica y próximos pasos
El equipo de investigación también incluye al chef Dani Lasa y al bioquímico Juan Carlos Arboleya, quienes están trabajando para validar este producto. Aunque el Exolactate aún no está disponible comercialmente, ya cuenta con el apoyo de atletas en competencias de alto nivel, como el reciente campeonato de Europa de trail. Viribay señala que están en proceso de publicar un artículo científico y destacar la importancia de continuar con la investigación para comprender mejor el lactato exógeno, similar a lo que ocurrió en el pasado con la creatina.
A medida que avanza la ciencia del deporte, la introducción del lactato como suplemento abre nuevas posibilidades en la preparación y rendimiento de los atletas, marcando un paso importante en la evolución de la nutrición deportiva.