“A la sierra ni se acerquen, estamos llenos de gente armada y es peligroso porque la lucha continua en los pueblos de abajo”, advierte un habitante de la sierra de Concordia, al sur de Sinaloa, a sus parientes que han tenido que huir a Mazatlán. Esta región de Sinaloa vive un incremento alarmante de la violencia, lo que ha generado preocupación, incluso en el emblemático puerto turístico conocido como la Perla del Pacífico.
Durante la primera semana de agosto, se registraron oficialmente hasta 32 incidentes violentos, que incluyen el asesinato de 14 personas y ocho heridos, entre los cuales se encuentran tres policías estatales atacados por drones en el libramiento Mazatlán-Culiacán.
Este contexto de violencia, evidenciado a través de informes de la Fiscalía General del Estado y otros organismos, contrasta con la situación en Culiacán, que ha visto una disminución en la violencia. La detención o muerte de figuras clave del crimen organizado, como Cristhian Guadalupe Pérez Pérez, alias El Texas, parece haber contribuido a esta reducción.
La evolución de la violencia en Sinaloa
La muerte de El Texas en julio, en un operativo conjunto del Ejército y la Secretaría de Seguridad Pública, fue un punto de inflexión. Aunque en Culiacán hubo una reducción temporal en los homicidios, la violencia se ha desplazado hacia el sur, donde la situación es crítica. Culiacán ha concentrado la mayoría de los asesinatos y desapariciones en los últimos años, con un aumento del 75% en homicidios en 2025 según el INEGI.
Recientemente, el asesinato del influencer César Gastélum en Culiacán captó atención mediática. Sin embargo, el mismo día se informaron cuatro muertes en Mazatlán, reveladas por un colectivo de rastreo de desaparecidos que encontró dos cuerpos, evidenciando una caída en la seguridad incluso en áreas turísticas.
Reacomodamientos y desplazamientos
El sur de Sinaloa ha experimentado un reacomodamiento de grupos criminales. Mientras la violencia disminuyó en Culiacán, comunidades como Tepuche y San Ignacio vivieron asedios violentos. En Tepuche, pobladores reportaron ataques con drones y bombas desde principios de 2023, obligando a muchos a ‘voltearse’, es decir, cambiar de bando para sobrevivir.
En San Ignacio, aunque se notó una disminución en la violencia, persiste la presencia de hombres armados. Los residentes afirman que la situación mejoró tras la negociación de un acuerdo entre jefes de grupos criminales, pero los conflictos continúan en municipios como Concordia, donde las detenciones de líderes delictivos han resultado en un incremento de la violencia.
El caso de Gabriel Nicolás Martínez Larios, alias El Gabito, subraya la complejidad del panorama. Su arresto ha intensificado la violencia, afectando a localidades como Escuinapa, donde la rivalidad entre grupos continúa siendo un tema candente.
Mazatlán: el epicentro turístico
En Mazatlán, las autoridades se han movilizado para proteger este importante destino turístico, enviando más de 6,000 elementos de seguridad. A pesar de estos esfuerzos, el puerto ha registrado asesinatos en zonas que atraen a turistas, aunque la mayoría de la violencia ocurre en colonias populares, donde se origina la mayor parte de la fuerza laboral del sector turístico.