La reciente controversia en torno al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha resaltado la fragilidad de su liderazgo después del rechazo mayoritario a su propuesta de vender parte de los derechos comerciales de las Copas del Mundo a inversores privados. Este miércoles, Infantino convocó un gabinete de crisis con altos funcionarios del organismo en las cercanías de Rabat, Marruecos, para fortalecer su posición ante las numerosas críticas que generó su plan.
La FIFA emitió un comunicado al finalizar la jornada, destacando que la primera reunión significativa organizada por Infantino había sido «constructiva y positiva». Esta reunión se llevó a cabo tras las negativas de importantes entidades como la UEFA, la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), que obligaron al presidente a retirar su propuesta para establecer FIFA Forward Enterprise (FFE), una sociedad destinada a gestionar comercialmente las Copas del Mundo.
El rechazo al plan de Infantino se centró en su valoración de aproximadamente 20.000 millones de dólares, en la que se contemplaba ceder el 20% del capital a fondos de inversión privados a cambio de unos 4.200 millones de dólares. Entre los posibles inversores se encontraba Thrive Capital, empresa fundada por Josh Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La situación actual de la FIFA y su presidente continúa siendo objeto de debate y análisis en el ámbito del fútbol mundial, mientras Infantino busca nuevas estrategias para enmendar su imagen y recuperar el apoyo perdido.