El Gobierno alemán ha calificado la reciente amenaza con drones como la más grave en la historia del país. Según el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, esta situación representa «un nuevo nivel de peligro». Esta es la primera vez que un dron no tripulado cargado de explosivos logra infiltrarse en un aeropuerto, concretamente en Leipzig. A lo largo de los últimos años, Alemania había reportado unas cien amenazas de drones, pero ninguna había alcanzado tal nivel de riesgo, intensificado por el conflicto en Ucrania y la creciente presión de Rusia en Europa. Afortunadamente, una situación fortuita evitó una posible catástrofe.
Expertos y políticos han planteado dudas sobre la preparación de las fuerzas de seguridad alemanas para enfrentar este tipo de amenazas. El dron encontrado en Leipzig contenía un kilogramo de explosivo plástico, pero no estalló debido a un accidente que desconectó el cable del detonador. Resulta sorprendente que un conductor de autobús del aeropuerto haya sido quien logró abatir el dron. Este individuo observó el aparato a ras de suelo, en un área donde estaban estacionados aviones de carga que transportaban suministros a Ucrania. Dado que Rusia ha cerrado el espacio aéreo ucraniano, los aviones han sido redistribuidos a varios aeropuertos europeos para continuar sus operaciones. A pesar del alto riesgo, el conductor sujetó el dron hasta que llegaron las autoridades.
Varios medios alemanes, incluido el diario Süddeutsche Zeitung, han informado que al menos uno de los aviones ucranianos que operaba en Leipzig traía un cargamento de munición militar proveniente de Francia. Este aeropuerto tiene una sección dedicada a operaciones de la OTAN y juega un papel crucial en el apoyo internacional a Ucrania. «Rusia ha intensificado su guerra híbrida y cognitiva, y Alemania se ha convertido en un blanco clave de estos ataques”, afirmó Roderich Kiesewetter, coronel en la reserva y experto en defensa de la CDU, partido gobernante. “Alemania es especialmente vulnerable ya que no está preparada para la naturaleza actual de estas amenazas», agregó.
Investigaciones en curso
La policía de Alemania se centra ahora en identificar el origen del explosivo y en localizar un segundo dron. Mientras el artefacto en Leipzig era desactivado, un avión de carga de DHL chocó en el mismo aeropuerto con un dron que fue detectado por radar. La aeronave, que realizaba un aterrizaje a solo 400 metros de altura, continuó su trayecto a Hannover tras recibir instrucciones de emergencia debido al cierre del aeropuerto.
Además, las autoridades están rastreando la zona para hallar restos del segundo dron. Aunque aún no se han proporcionado detalles, expertos militares suponen que este dron podría haber estado destinado a grabar o monitorizar el incidente.
El partido Los Verdes, en la oposición, ha solicitado una reunión urgente del Consejo de Seguridad Nacional para evaluar cómo pudo ocurrir el incidente. Este organismo fue creado en 2025 para mejorar la coordinación entre el gobierno federal y las regiones, especialmente ante situaciones como la de Leipzig, que Dobrindt ha calificado como un «ataque híbrido» posiblemente respaldado por un «poder extranjero». Sin embargo, ha enfrentado críticas por no mencionar la posibilidad de que Rusia estuviera detrás del ataque fallido.
Deficiencias en seguridad
Martin Hagen, secretario general del FDP y también de la oposición, ha señalado que la situación en Leipzig evidencia enormes deficiencias en la seguridad que el gobierno debe abordar. En 2025, Alemania estableció el Centro Conjunto de Defensa contra las Amenazas Híbridas, cuyo objetivo es detectar drones en vuelo. Sin embargo, expertos advierten que el sistema de detección de drones en Alemania está poco desarrollado. Un informe de Deutsche Flugsicherung (DFS), responsable del control aéreo en los aeropuertos, destaca la necesidad de implementar un sistema de identificación de drones utilizando inteligencia artificial y redes de telecomunicaciones móviles.
Mijailo Samus, director del centro ucraniano de análisis de seguridad New Geopolitics, enfatiza que Alemania debe mejorar su capacidad de respuesta ante la creciente amenaza rusa, especialmente en lo que respecta a aviones ucranianos. Según Samus, es fundamental implementar medidas preventivas eficaces. «Una vez que un dron bombástico como el de Leipzig ha despegado, es difícil actuar», afirmó, aludiendo a su propia experiencia en una fábrica de misiles en Alemania, que carecía de sistemas de detección de amenazas.
Samus también sugiere que los ministerios de Interior y Defensa de Alemania consideren interceptores con redes como última barrera de defensa, ya que Alemania opera en un entorno civil y no puede priorizar técnicas más agresivas, a diferencia de Ucrania.
Desafíos en la OTAN
El analista John Helin, del grupo de estudios de defensa Black Bird, señala que el problema de la falta de preparación no es exclusivo de Alemania, sino que se extiende a todos los países de la OTAN. Aunque se están implementando algunos sistemas, como cañones que disparan redes contra drones, Helin considera que no son suficientes. Advierte que en caso de un ataque coordinado con enjambres de drones, países como Alemania tendrían serias dificultades para reaccionar adecuadamente. Además, cuestiona la eficacia de los sistemas radioelectrónicos diseñados para interrumpir la señal de los drones en entornos aeroportuarios, donde el riesgo de interferir en las comunicaciones de los aviones es elevado.