Tensión entre el Banco de la República y el Gobierno de Gustavo Petro
Leonardo Villar, gerente del Banco de la República de Colombia, ha declinado asistir a un foro programado para este martes en el cual el Gobierno de Gustavo Petro critica las políticas monetarias del Emisor, señalando que son “restrictivas y ortodoxas”. En una carta dirigida al ministro de Hacienda, Germán Ávila, Villar aclaró que su ausencia no está relacionada con problemas de agenda, sino con “el contexto en que se realiza” el evento titulado “La política monetaria en un contexto progresista”. A tan solo nueve días de la siguiente reunión de la junta directiva del Banco, prevista para el 30 de abril, la incertidumbre crece en torno a la posible decisión sobre las tasas de interés.
Alza en las tasas de interés y tensión política
La relación entre el Gobierno y el Banco de la República alcanzó un punto crítico el 31 de marzo, cuando la Junta aprobó un incremento de 100 puntos básicos en la tasa de interés, dejando el indicador en 11,25%. En medio de esta reunión, el ministro Ávila abandonó la sala para convocar una rueda de prensa, donde acusó al banco central de favorecer al sistema financiero, un argumento también sustentado por el presidente Petro.
Desde entonces, el Gobierno ha cuestionado públicamente la legitimidad de la junta, que posee independencia constitucional desde 1991. En su carta, Villar defendió la autonomía del Emisor y calificó las acusaciones del Gobierno como “infundadas y contrarias a la verdad”, lo que dificulta “mantener un diálogo fluido” en la formulación de políticas que cumplan con el mandato de preservar el poder adquisitivo del peso colombiano.
Divergencias dentro del Banco de la República
A pesar del rechazo de Villar a participar en el foro, dos codirectores del Banco —Laura Moisá y César Giraldo, nombrados por el presidente Petro— figuran como panelistas en el evento, lo que sugiere que la postura del Emisor no es homogénea. En la actualidad, tanto Villar como Mauricio Villamizar, otro codirector, están activos en medios discutiendo y defendiendo sus respectivas posiciones sobre las decisiones de la Junta.
El panel internacional y la economía heterodoxa
El foro cuenta con la participación de expertos internacionales como Daniela Gabor, de la Universidad de Londres; Isabella Weber, de la Universidad de Massachusetts Amherst; Matías Vernengo, del Instituto de Política Pública de Bucknell; y el expresidente ecuatoriano Rafael Correa. Moderado por Simón Gómez Azza, director del Centro de Pensamiento Vida, el panel explora la necesidad de que los bancos centrales no solo se ocupen de la inflación, sino que también promuevan el empleo y la inversión.
El Ministerio de Hacienda ha adoptado esta corriente heterodoxa para sustentar sus cuestionamientos a la política monetaria actual. Aunque inicialmente se había anunciado la participación de economistas de renombre como Thomas Piketty, Joseph Stiglitz y Mariana Mazzucato, no aparecen en la agenda final. El ministro Ávila enfatizó la importancia de transformar la economía hacia un modelo productivo, rechazando el enfoque especulativo.
Puntos divergentes sobre política monetaria
En su correspondencia, Villar discrepa con el análisis del Ministerio, refutando la idea de que la política monetaria latinoamericana esté dominada por un enfoque neoliberal. Cita a países como Venezuela y Argentina como ejemplos de lo que puede suceder al desatender la estabilidad de precios y recuerda que la estabilidad macroeconómica y el control de la inflación son fundamentales para el desarrollo económico. También indicó que la población más vulnerable es la que sufre las consecuencias de la inflación.
Elecciones y la necesidad de un banco central autónomo
Un fragmento clave de la carta de Villar es especialmente relevante dado el contexto electoral en Colombia, a seis semanas de las presidenciales. Señala que “es comprensible que los gobiernos busquen políticas monetarias más laxas cuando sus objetivos son de corto plazo, debido a la cercanía de unas elecciones”. El gerente argumenta que una reducción de las tasas activa la economía provisionalmente, pero genera inflación en el mediano plazo. Por ello, aboga por que cualquier debate sobre política monetaria se postergue hasta después de las elecciones.
Situación del Banco de la República ante la falta de quorum
Los estatutos del Banco exigen la presencia del ministro de Hacienda para que la junta pueda sesionar, y la salida de Ávila en marzo ha dejado en suspenso su participación en la reunión del 30 de abril. Sin su asistencia, no habrá quórum y por ende, no se tomará decisión sobre las tasas de interés. Villar enfatiza que la posibilidad de disentir con el Gobierno es lo que define la autonomía del banco central. A pesar de que el Consejo de Estado ha admitido una demanda para eliminar esta obligación de asistencia, es poco probable que se resuelva antes de la próxima reunión. Por lo tanto, Colombia se aproxima a una nueva cita de política monetaria en un clima de divisiones institucionales significativas.