Denuncias contra Andrés Hernández Ramírez: Robo, estafa y deudas en el consulado de México
Andrés Hernández Ramírez, actual jefe de comunicaciones del presidente Gustavo Petro y ex cónsul de Colombia en México, enfrenta nuevas acusaciones de robo, estafa y deudas millonarias. Cuatro denuncias documentadas revelan un patrón de comportamiento que pone en entredicho su gestión pública y privada.
Antecedentes de la situación
Hernández fue nombrado cónsul en 2023, pero su carrera en el consulado se vio empañada cuando el Tribunal Administrativo de Cundinamarca determinó que no cumplía con los requisitos necesarios para el cargo. A pesar de estas irregularidades y las múltiples denuncias en su contra, fue reincorporado por el gobierno saliente como asesor de prensa y se convirtió en uno de los colaboradores más cercanos del presidente Petro.
Intentos de contacto con Hernández
Se intentó contactar a Hernández para obtener su versión sobre las acusaciones, pero no respondió a las llamadas. Al enviarle un cuestionario por escrito, indicó que no se pronunciaría y dejó todo en manos de su abogado, Julio César Ortiz Gutiérrez. Hasta el cierre de esta publicación, no se había recibido respuesta de su oficina.
Deudas acumuladas: 42 millones de pesos con una subalterna
Carla Fernández Franco, quien trabajó como auxiliar administrativa en el consulado, afirma que Hernández incurrió en deudas de hasta 42 millones de pesos colombianos al utilizar su tarjeta de crédito personal. A pesar de los primeros pagos puntuales, Hernández comenzó a incumplir sus compromisos, dejándola con una carga financiera considerable.
Fernández también le prestó dinero para un viaje a Disney, y tras meses de promesas incumplidas, logró que firmara un pagaré reconociendo la deuda. Sin embargo, Hernández no ha cumplido con el pago, según numerosas comunicaciones entre ambos.
Deuda por alimentos no pagados
María Ricardina Sánchez, ex trabajadora del consulado, también denuncia que Hernández no le pagó por servicios de alimentación durante su mandato. La deuda asciende a 34.800 pesos mexicanos; María recuerda con desilusión cómo el entonces cónsul siempre tenía excusas para no saldar lo que debía. Con el equipo del consulado confirmando que otros funcionarios pagaron por sus comidas, la situación deja en evidencia una falta de ética de Hernández.
Pedido de velas no pagado
Camila*, una emprendedora colombiana en México, relata que Hernández le hizo un pedido por más de 4.000 pesos mexicanos y nunca le pagó. A pesar de los múltiples recordatorios, el entonces cónsul dejó de responder. Para Camila, la deuda representa un golpe en su pequeño negocio y una traición por parte de un funcionario que debía apoyar a los colombianos en el extranjero.
Deuda de 20 millones a una ex funcionaria
Sonia Cuesta, quien trabajó 26 años en el consulado, ahorró 24.564 dólares para su jubilación. Hernández, quien fue su jefe, se ofreció a ayudarla a transferir su dinero a Colombia, pero ahora le debe 20 millones de pesos colombianos. A pesar de que en conversaciones recientes Hernández reconoció la deuda y prometió pagarla, hasta el momento no ha cumplido. Sonia ha decidido llevar el caso ante la Fiscalía por estafa.
Las denuncias contra Andrés Hernández Ramírez plantean una creciente preocupación sobre la gestión de los funcionarios públicos y su responsabilidad ante la comunidad. La evidencia presentada por las víctimas continúa acumulándose, dando cuenta de un patrón de comportamiento que afecta a múltiples personerías.