El Gobierno del presidente chileno José Antonio Kast, de extrema derecha conservadora, ha anunciado el envío de ayuda humanitaria a Bolivia en un momento crítico para el país andino. Esta decisión se toma en el contexto de las intensas protestas en La Paz, que han provocado una grave crisis política y social, así como desabastecimiento de productos y escasez de combustibles. Los manifestantes exigen la renuncia del presidente boliviano Rodrigo Paz, acusándolo de ser responsable de los actuales problemas económicos.
El ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, dirigido por el canciller Francisco Pérez Mackenna, ha informado que la ayuda fue enviada en un avión Hércules de la Fuerza Aérea. Este cargamento incluye 12 palets con 480 cajas de alimentos, organizadas en kits de 4×4, lo que significa que son suficientes para alimentar a cuatro personas durante cuatro días. La entrega fue recibida por el cónsul chileno en La Paz, Fernando Velasco, y el viceministro de Comercio y Logística Interna de Bolivia, Gustavo Serrano. El canciller Pérez Mackenna destacó que “Chile siempre estará dispuesto a ayudar cuando algún país hermano necesite de nuestro apoyo”, subrayando que esta acción es un reflejo de la cooperación entre ambos países.
El Gobierno de Kast ya había expresado su preocupación por la escalada de tensiones en Bolivia. Chile ha firmado, junto a otros países como Argentina, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay y Perú, un comunicado que rechaza cualquier acción que pueda desestabilizar el orden democrático en Bolivia. El texto, difundido la semana pasada, insta a la sociedad boliviana a resolver sus conflictos de manera pacífica y a todos los actores políticos a privilegiar el diálogo y el respeto por las instituciones.
La relación entre Chile y Bolivia ha sido históricamente compleja, marcada por la pérdida del litoral boliviano durante la guerra del Pacífico (1879-1884) y por demandas territoriales que persisten hasta hoy. Tras la guerra, Bolivia ha exigido la devolución de sus territorios o la posibilidad de acceder al océano Pacífico. Esta situación generó un quiebre en las relaciones diplomáticas, que se ha mantenido desde 1962, salvo un breve período entre 1975 y 1978. Sin embargo, la llegada de Rodrigo Paz al poder en Bolivia, tras varios años de gobiernos de izquierda, y la instalación de Kast en La Moneda han permitido una cierta relajación de las tensiones. Ambos gobiernos han buscado dialogar sobre temas de seguridad y la crisis migratoria en el norte chileno, lo que ha generado expectativas sobre un posible restablecimiento de las relaciones diplomáticas.
La entrega de ayuda humanitaria ha suscitado controversias en la política chilena en el pasado. En febrero de 2026, durante el último periodo del presidente Gabriel Boric, también se anunció un envío de ayuda a Cuba, lo que fue criticado por la oposición de derecha, que acusó al Gobierno de respaldar el régimen de Miguel Díaz-Canel.