El actual ministro de Hacienda del Gobierno de José Antonio Kast, Jorge Quiroz, tiene un pasado marcado por un notable escándalo judicial relacionado con delitos económicos. Este caso, conocido como MOP-Gate, surgió hace 23 años y afectó severamente la administración del expresidente socialista Ricardo Lagos, quien estuvo en el poder entre 2000 y 2006.
El escándalo del MOP-Gate
En este caso, se investigó el pago de sobresueldos dentro del Ministerio de Obras Públicas (MOP). En 2003, Jorge Quiroz era socio de la consultora Gerens y se vio involucrado en un proceso judicial que incluyó a 22 personas, entre ellas, varios funcionarios del MOP, como el entonces ministro Carlos Cruz.
El papel de la jueza Gloria Ana Chevesich
La causa fue dirigida por la jueza Gloria Ana Chevesich, quien en marzo pasado se convirtió en la primera mujer en presidir la Corte Suprema de Chile. Durante el proceso, Chevesich tomó la decisión de enviarlo a prisión preventiva, lo que llevó a Quiroz a pasar dos noches en la cárcel de Capuchinos. Este centro penitenciario, destinado a delitos de ‘cuello y corbata’, estaba ubicado en un antiguo convento en el centro de Santiago y contaba con instalaciones peculiaridades, como una mesa de billar, un gran salón de visitas, una piscina y un gimnasio.
Las implicaciones del caso
El MOP-Gate tuvo importantes repercusiones para la política chilena, evidenciando la corrupción dentro de las instituciones públicas y generando un impacto duradero en la percepción de la clase política del país. El escándalo marcó un hito en la lucha contra la corrupción en Chile y subrayó la importancia de la transparencia en las administraciones gubernamentales.
El pasado de Jorge Quiroz, en este contexto, resalta la complejidad de su rol actual como ministro de Hacienda en una administración que busca llevar a cabo una megarreforma en el país.