La primera de las dos jornadas de huelga de 24 horas convocadas por el Sindicato Ferroviario (SF) en Renfe se está desarrollando este lunes con una baja incidencia. Según los informes de la compañía, más de 300 servicios de media y larga distancia están operando fuera del marco de los servicios mínimos establecidos por el Ministerio de Transportes.
Este paro fue convocado debido a la falta de acuerdos relacionados con la entrada de capital privado en Renfe Mercancías. Además, el desmantelamiento de un taller de mantenimiento en Miranda de Ebro, en la provincia de Burgos, ha suscitado preocupación entre los trabajadores.
El próximo paro está programado para el 15 de julio, lo que indica que las negociaciones aún no han logrado resolverse, dejando a la espera a un sector que tiene un impacto significativo en el transporte ferroviario de España.