Solidaridad en el corazón de Buenos Aires: El Repliegue
Con el ocaso del sol invernal en Buenos Aires, decenas de personas se reúnen frente al Congreso Nacional. Cada viernes, este punto se convierte en un refugio para quienes viven en la calle, trabajadores de bajos ingresos y jubilados que enfrentan dificultades económicas. En esta ocasión, la organización civil El Repliegue está a cargo de la distribución de comida caliente. Recientemente, también han entregado 800 chaquetas diseñadas para ayudar a las personas a combatir el frío. Estas prendas, que exhiben un distintivo diseño con la imagen de las Islas Malvinas, son parte de su proyecto denominado camperazo.
El proyecto camperazo
La iniciativa camperazo busca proporcionar abrigo a quienes más lo necesitan. Financiada a través de donaciones, el proyecto permitía a quienes aportaran dos chaquetas recibir una a cambio, lo que generó una gran acogida y tuvo que cerrarse temporalmente para cumplir con los compromisos adquiridos.
Ariel Duarte, abogado de 33 años y presidente de El Repliegue, explica: “Se trata de una prenda de excelente calidad, diseñada especialmente para quienes están a la intemperie. Queríamos crear una campera que cualquiera de nosotros querría usar”.
Producción local y empleo
Las chaquetas, que tienen un costo de producción de 30.000 pesos (aproximadamente 20 dólares), son confeccionadas en talleres textiles locales. Duarte enfatiza que apoyar la industria nacional es fundamental para combatir la exclusión social: “Si no hay trabajo, la cantidad de personas que vienen a comer a la olla aumentará. Apostar por el empleo local contribuye a la dignidad y a que puedan reinsertarse en la sociedad”.
Aumento de la población sin hogar en Buenos Aires
Según datos del Ministerio de Desarrollo Humano de Buenos Aires, el número de personas sin hogar ha aumentado un 57% en los últimos dos años. A principios de 2026, se registraron 5.176 personas en esta situación, aunque se estima que el número podría ser significativamente mayor, según organizaciones sociales. Este incremento inquieta, evidenciando una tendencia al alza en la vulnerabilidad económica.
El origen de El Repliegue
El Repliegue se formó en 2019, durante la presidencia de Alberto Fernández, en un contexto político complicado. Ante la falta de acción de otras organizaciones durante la pandemia, decidieron involucrarse activamente, comenzando a cocinar en la plaza del Congreso. Pronto, el sitio se convirtió en un punto de encuentro vital, generando un espacio de reunión y solidaridad para las comunidades más necesitadas.
Atención integral: más que solo comida
Actualmente, El Repliegue distribuye entre 130 y 150 porciones de comida cada semana en Buenos Aires y otras 70 en La Plata, a través de un grupo de jóvenes voluntarios. La propuesta va más allá de la alimentación: la organización también ofrece un “ropero” para donar prendas y un consultorio para asistencia en trámites. Duarte señala que muchas personas solo desean un espacio para compartir sus preocupaciones y ser escuchadas.
Una visión crítica del peronismo contemporáneo
El Repliegue se identifica con el legado del peronismo, pero critica el rumbo tomado por el movimiento en los últimos años. Buscan financiarse de manera independiente, lejos de los recursos estatales, en un intento por evitar compromisos que afecten su misión. Aspiran a resolver su financiamiento a través de suscripciones y donaciones, alejándose de las dinámicas electorales tradicionales.
Inspiración en la Fundación Eva Perón
La organización se inspira en la Fundación Eva Perón, liderada por la esposa de Juan Domingo Perón, que atendía personalmente a quienes necesitaban ayuda. Según Duarte, “todas las personas merecen lo mejor, no solo aquellas que son vistas como ‘pobrecitos’”. Su objetivo es dignificar a cada individuo que se acerca, promoviendo un enfoque de humanidad frente a la adversidad.