**La Reapertura Comercial entre Colombia y Venezuela: Una Nueva Oportunidad para las Empresas**
Viviana Gutiérrez, gerente administrativa de Automex, empresa bogotana especializada en tableros y celdas eléctricas para la industria petrolera, tomó acciones estratégicas hace dos años, anticipándose a un cambio en la situación política de Venezuela. El 3 de enero de 2026, Automex despachó un contrato de 15.000 millones de pesos (aproximadamente cuatro millones de dólares) hacia una plataforma marítima en Venezuela. Este envío, que contenía cinco equipos destinados a mantener la producción de un pozo en el mar Caribe, atravesó diversas etapas logísticas, desde Bogotá hasta Maracaibo, y el pago se realizó desde Francia, dado que la multinacional compradora tenía acceso a bancos que Venezuela no posee.
Según Gutiérrez, “a nivel logístico, no fue tan crítico como esperábamos”, aunque la bancarización sí representó un reto debido a las limitaciones del sistema financiero venezolano. Automex, que comenzó en la sala de su casa en el barrio Molinos, al sur de Bogotá, ha experimentado cambios significativos en su relación con Venezuela, considerando que este país solía ser el segundo destino de las exportaciones colombianas antes de la crisis.
**Impacto de la Crisis en las Exportaciones**
El dato más revelador sobre la relación comercial entre Colombia y Venezuela lo proporciona Analdex, la Asociación Nacional de Comercio Exterior. En 2008, las exportaciones alcanzaron un máximo histórico de 6.071 millones de dólares, pero en 2021 esta cifra se redujo a 196 millones, lo que representa una contracción del 97%, atribuida a tensiones diplomáticas y al deterioro económico venezolano.
Carmen Caballero, presidenta de ProColombia, destacó la reactivación del comercio binacional. «Las condiciones actuales de intercambio entre ambos países se ven impulsadas por el fortalecimiento de las relaciones estratégicas en los sectores público y privado», afirmó. Identificó más de una docena de sectores con potencial, como aceites y grasas, autopartes y artículos farmacéuticos.
**Crecimiento de las Exportaciones**
Desde la reapertura de las relaciones comerciales en 2022, el comercio ha mostrado un crecimiento cauteloso. En 2024, las exportaciones a Venezuela crecieron un 49%, superando por primera vez los 1.000 millones de dólares. En 2025, este volumen alcanzó los 1.072 millones, un incremento del 6,8%. La Cámara de Comercio Colombo Venezolana señaló que el intercambio bilateral total cerró 2025 con 1.170 millones de dólares, con más de 1.180 empresas colombianas participando, lo que representa un aumento del 84% respecto a 2020.
El 96% de las exportaciones corresponde a bienes no minero-energéticos, destacándose productos como alimentos procesados y productos de aseo. La confitería, con marcas reconocidas, sigue siendo el producto estrella, generando 38,8 millones de dólares en exportaciones el año pasado. Javier Díaz, presidente ejecutivo de Analdex, ilustra la situación diciendo que “Colombia en este momento es esa tienda en la esquina” a la que Venezuela acude.
**Los Movimientos de Grandes Empresas**
Grupo Nutresa es una de las empresas que ha mostrado una fuerte iniciativa. Durante 2025, la multinacional generó 14 millones de dólares en ventas en Venezuela, aunque aún lejos de los 300 millones alcanzados en su mejor momento. Tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026, Nutresa planificó aumentar sus exportaciones mensuales hasta alcanzar tres millones de dólares en febrero, enfocándose en productos como chocolates y galletas.
Otras compañías como Cementos Argos y Corona también están evaluando su regreso. El sector energético, liderado por Ecopetrol y el Grupo de Energía de Bogotá, está atento al levantamiento de restricciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE.UU.
**Desafíos en la Recuperación**
A pesar del crecimiento, las exportaciones colombianas a Venezuela han mostrado señales de desaceleración desde mediados de 2025, afectadas por restricciones del lado venezolano como distorsiones cambiarias y una inflación elevada. La pregunta sobre las formas de pago es constante entre las empresas, dado que el mercado opera con dolarización de facto, pero el acceso internacional de los bancos venezolanos es limitado.
Las sanciones de la OFAC de EE.UU. han condicionado las operaciones, aunque desde enero se han emitido licencias generales que facilitan ciertas transacciones, lo que introduce un nivel de complejidad adicional para el comercio. Los abogados advierten sobre los riesgos asociados, como la necesidad de supervisar cuidadosamente las contrapartes en las transacciones.
Un avance notable es el Acuerdo de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones entre Colombia y Venezuela, que entrará en vigor el 30 de marzo y promete ofrecer garantías ante posibles expropiaciones y acceso a mecanismos de arbitraje internacional.
Las proyecciones sugieren que 2026 será un año de transición y se anticipan resultados concretos para 2027, cuando, en el escenario más optimista, Venezuela podría importar bienes no petroleros por valor de 29.200 millones de dólares, según estimaciones de la Cámara Colombo Venezolana.
Gutiérrez, desde Automex, resalta la importancia del posicionamiento: “Hemos sembrado mucho. La marca ya es conocida allá.” A medida que se desarrollan estas oportunidades, muchas empresas colombianas comienzan a prepararse para un regreso significativo al mercado venezolano.