Declive del Comité de Participación Ciudadana en la Lucha Contra la Corrupción
Las oficinas del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción (CPC del SNA) en México parecen desoladas. Este organismo, creado hace una década para supervisar los casos de corrupción en el Gobierno de Enrique Peña Nieto, atraviesa una crisis profunda. Vania Pérez Morales, quien dejó la presidencia el pasado miércoles, se marcha bajo un manto de denuncias y controversias en torno al actual Gobierno de Morena.
Corrupción en su Máxima Expresión
Pérez Morales, doctora en ciencias políticas, denuncia que el combate a la corrupción en México se encuentra en una fase crítica. “Cada día vemos en las noticias un nuevo escándalo de corrupción”, sostiene. Su valentía a menudo la ha colocado en el centro del debate, ya que desafiar a figuras de alto nivel conlleva riesgos inminentes, incluyendo amenazas a su seguridad personal. Así lo expresa: “Meterse con un gobernador o un exgobernador no solo implica enfrentar la corrupción, sino también las redes del crimen organizado”.
Un Futuro Incierto
Ante la inestabilidad y las amenazas recibidas, Pérez Morales contempla el exilio como una opción, especialmente siendo madre de una niña de cinco años. La preocupación por su seguridad le ha llevado a buscar refugio en la academia mientras evalúa su próximo paso.
Desafíos en la Lucha Anticorrupción
En una entrevista, Pérez Morales presenta un balance desalentador sobre el impacto del Sistema Nacional Anticorrupción. “Se esperaba que este mecanismo respondiera a las grandes demandas de la ciudadanía, pero no hay una política de Estado eficaz”, declara. La desaparición del Instituto Nacional de Transparencia ha complicado aún más la situación, restando garantías del derecho a la información.
Intenciones Frustradas
La expresidenta señala que la creación del sistema fue orientada a combatir la corrupción de forma efectiva. Sin embargo, considera que se ha quedado en buenas intenciones al observar cómo los ciudadanos que integran los comités en los Estados terminan trabajando para los gobernadores. “Si nuestras instituciones continúan al servicio de un solo partido, el resultado será el mismo: la impunidad”, advierte.
Retos y Falta de Denuncias
Pérez Morales enfatiza que, aunque ha habido un aumento en el número de denuncias sobre corrupción, la mayoría de los ciudadanos aún desconfían y temen represalias por acudir a las autoridades. La impunidad alcanza cifras alarmantes: del 97% de delitos cometidos, solo el 2% resulta en sentencias firmes.
Reformas Necesarias y Proyectos
En su legado, Pérez Morales ha promovido reformas legislativas para fortalecer el sistema anticorrupción. “Me voy dejando un solo miembro en el comité, lo que hace casi imposible mover una maquinaria de más de 300 autoridades”, explica. Aunque siente que hay voluntad en el Gobienro para avanzar, mantiene escepticismo ante los resultados tangibles.
Denuncias Pendientes y Amenazas
La ex presidenta menciona su denuncia contra el coordinador morenista en el Senado, Adán Augusto López, por inconsistencias financieras, la cual permanece sin respuesta oficial. “La falta de confianza en las instituciones sigue siendo un gran obstáculo”, sostiene.
Posibles Rutas de Asilo
Cuando se le pregunta sobre la posibilidad de solicitar asilo, Pérez Morales no lo descarta. Ha recibido mensajes alarmantes de amenazas a su vida y comenta que la advertencia de las autoridades sobre “elegir la guerra” la ha dejado atemorizada. “Mi única protección es el acompañamiento de los medios de comunicación”, señala.
Afrontando el Futuro
A pesar de los riesgos, Pérez Morales expresa su deseo de seguir contribuyendo a su país. Aunque evalúa ofertas laborales en el ámbito académico y en organismos internacionales, su compromiso con la lucha contra la corrupción permanece intacto. “Es necesario que sigamos señalando las irregularidades y promoviendo la denuncia”, concluye.