El estreno de la ópera Eugenio Oneguin de Piotr Ilich Chaikovski tuvo lugar en el Palau de Les Arts el 20 de enero, marcando un evento importante en la escena operística. El célebre compositor ruso expresó en una carta de diciembre de 1877, enviada desde Venecia, sus requerimientos para la producción de la obra. En esta comunicación, dirigida al inspector teatral Karl Albrecht, solicitaba que el estreno se realizara en el Conservatorio de Moscú, lejos de los grandes teatros, argumentando que no necesitaba un escenario lleno de convencionalismos ni directores sin talento.
Condiciones para el Estreno
Chaikovski detalló cinco requisitos esenciales: voces de “calidad media”, cantantes capaces de interpretar “de forma sencilla”, una escenografía austera pero fiel a la época (los años 1820), un coro integrado en la acción y un director que actuara como un verdadero líder orquestal. Estas condiciones se reflejaron en la reciente producción del Palau de Les Arts, donde se asignó el papel principal al joven barítono Mattia Olivieri, quien, aunque había tenido éxito en otras producciones, ofreció una interpretación que generó opiniones variadas.
Elenco y Performance
A pesar de su juventud y carisma, la actuación de Olivieri no logró transmitir completamente el frío escepticismo que caracteriza al protagonista de Pushkin y Chaikovski, aunque mejoró notablemente en el tercer acto. Su actuación fue especialmente impactante al interactuar con la Tatiana de Corinne Winters, quien, a pesar de su potente presencia escénica, no dejó una fuerte impresión vocal.
Mejor recibida fue la interpretación de Ksenia Dudnikova como Olga, quien sorprendió con su poderosa voz y flexibilidad, destacando en el primer arioso de la noche. Por su parte, el tenor Iván Ayón-Rivas, quien reemplazó de última hora al indispuesto Dmitry Korchak, logró cautivar con su enfoque vocal italiano, especialmente en la famosa aria Kuda, kuda, vi udalilis.
Producción Escénica
La dirección escénica de Laurent Pelly fue un acierto en la puesta en escena, enfatizando la psicología de los personajes sin alterar el material original. Esta producción, que ya había sido presentada en La Monnaie de Bruselas y en la Ópera Real Danesa, hizo hincapié en el desarrollo de los protagonistas a través de un vestuario significativo y una escenografía minimalista de Massimo Troncanetti. La iluminación de Marco Giusti enriqueció aún más la atmósfera de la obra, creando un entorno casi onírico.
Dirección Musical
El director musical Timur Zangiev, conocido por su enfoque innovador y personal, lideró a la Orquesta de la Comunitat Valenciana, ofreciendo una interpretación marcada por una sonoridad más densa y en ocasiones menos brillante de lo habitual. Esta elección resultó en una experiencia auditiva singular que evolucionó a lo largo de la ópera, siendo el tercer acto el más logrado, donde Zangiev logró equilibrar pasión y precisión, destacando como un prometedor director dentro de la rica tradición musical rusa.
Eugenio Oneguin
Música de Piotr Ilich Chaikovski. Libreto de Piotr Ilich Chaikovski y Konstantín Shilovski a partir de la novela homónima de Aleksandr Pushkin.
Alison Kettlewell, mezzosoprano (Larina); Corinne Winters, soprano (Tatiana); Ksenia Dudnikova, mezzosoprano (Olga); Margarita Nekrasova, mezzosoprano (Filípievna); Mattia Olivieri, barítono (Eugenio Oneguin); Iván Ayón-Rivas, tenor (Lenski); Giorgi Manoshvili, bajo (Príncipe Gremin); Xavier Galán, tenor (Un capitán); Agshin Khudaverdiyev, barítono (Zaretski); Mark Milhofer, tenor (Triquet); Filipp Modestov, tenor (Capataz).
Cor de la Generalitat Valenciana. Director del coro: Jordi Blanch Tordera.
Orquestra de la Comunitat Valenciana. Dirección musical: Timur Zangiev. Dirección de escena: Laurent Pelly.
Palau de Les Arts, 20 de enero. Hasta el 1 de febrero.