Más de 20 millones de argentinos enfrentan la morosidad
Más de 20 millones de argentinos se encuentran endeudados con bancos, billeteras virtuales, tarjetas de crédito y otras entidades que han otorgado préstamos personales, mayormente destinados al consumo. Según datos oficiales recientes, el 26,1% de estos deudores se encuentra en mora, lo que representa un notable crecimiento, ya que el monto de las deudas en situación irregular ha alcanzado el 17,5% del total prestado, un aumento significativo respecto al 4,2% registrado a finales de 2023, en el momento en que Javier Milei asumió el Gobierno.
Causas de la morosidad en Argentina
Este fenómeno afecta a distintos sectores sociales y etarios en todo el país. Mientras la oposición reclama a Milei que aborde esta problemática como una consecuencia del ajuste y la desregulación de su plan económico, el Gobierno ultraderechista sostiene que la solución debe encontrarse en el mercado. “Es un problema entre privados”, han reiterado tanto el presidente como su ministro de Economía, Luis Caputo.
Un estudio de la Universidad Austral y la consultora Eco Go indica que “el crédito a las personas físicas asciende a 97,1 billones de pesos” (aproximadamente 64.700 millones de dólares). La principal preocupación de este informe es la mora: la irregularidad en el monto alcanza el 17,5% del crédito, marcando el “vigésimo aumento mensual consecutivo” en este aspecto.
Factores que agravan la situación
La economista Marina Dal Poggetto, directora de Eco Go, identifica varios factores que impulsan el aumento de la morosidad. Uno de ellos es el ciclo de crédito, que se desaceleró a principios de 2025, interrumpiendo la expansión iniciada un año antes. Otro elemento clave es “el cambio de régimen macroeconómico” bajo el actual Gobierno, que ha pasado de una situación de alta inflación y tasas de interés negativas a una menor inflación (aunque aún elevada en términos internacionales) y cuotas de crédito que ya no se licúan.
Además, señala un “cambio estructural y global” relacionado con la disponibilidad del crédito no bancario a través de la tecnología, como las billeteras virtuales. Aunque estas plataformas representan solo el 14,1% de los préstamos a las familias argentinas, concentran el 31% del monto que ha caído en morosidad, situación que duplica la registrada en el sistema financiero convencional.
Tasas de interés y su impacto
La situación se agrava aún más por la “insuficiencia de ingresos en las familias” y “las tasas de interés extremadamente altas”, las cuales se dispararon durante la incertidumbre financiera que vivió el Gobierno el año pasado, previo a las elecciones legislativas de octubre, hasta que un multimillonario rescate de Donald Trump fue recibido desde EE.UU.
El ajuste monetario aplicado entonces para frenar la devaluación del peso incluyó el aumento de las tasas de interés. Actualmente, las tasas que reciben los ahorristas han bajado, oscilando entre el 16% y el 22% de forma nominal anual en inversiones a plazo fijo. Sin embargo, las tasas activas para préstamos son notablemente más altas; un préstamo personal en un banco privado puede alcanzar tasas anuales de entre 55% y 172%, mientras que en billeteras virtuales, estas pueden variar entre 48% y 260%. En algunos casos, el costo financiero total puede superar el 1.000% anual.
Inflación y su relación con la morosidad
La inflación interanual actualmente se sitúa en el 33,8%, mientras que los salarios registrados permanecen rezagados, por debajo de los niveles reales de finales de 2023. El Gobierno califica el aumento de la morosidad como “un problema entre privados” y rechaza cualquier intervención estatal. En una reciente declaración, Milei cuestionó: “¿Les pusieron una pistola en la cabeza [para tomar deuda]?”. El ministro Caputo, aunque admite que algunas tasas son “abusivas”, defiende una corrección natural del mercado en lugar de la intervención del Estado.
Reacciones de la oposición y propuestas
Desde la oposición, se argumenta que la morosidad es consecuencia del ajuste fiscal, la desregulación y el aumento de tarifas de servicios públicos, todas medidas implementadas por Milei que han reducido el poder adquisitivo de los salarios. En este contexto, ya se han presentado cerca de 30 proyectos en el Congreso para facilitar el desendeudamiento de familias y pequeñas y medianas empresas.
Juan Cuattromo, presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires (Bapro), afirma que el fenómeno de la morosidad se debe a la política económica del Gobierno. Según él, en el segundo trimestre de 2024, el Gobierno incentivó el uso del crédito como forma de expansión del gasto, lo que llevó a las familias a endeudarse en un contexto de tasas altas y un mercado laboral debilitado.
Iniciativas provinciales en respuesta a la morosidad
Contrario a la postura del Gobierno nacional, varias provincias están implementando programas para ayudar a las familias a desendeudarse, ofreciendo refinanciaciones con tasas más accesibles y plazos extendidos. Estas iniciativas, impulsadas por distintos sectores políticos (peronismo, radicalismo y PRO), buscan aliviar la carga de la deuda en el contexto actual.