Análisis de la «Ola Azul» en América Latina: Perspectivas del Analista Bernabé Malacalza
El analista internacional argentino Bernabé Malacalza, nacido en Ensenada en 1979, es un destacado investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y autor del libro Las cruzadas del Siglo XXI. En una reciente entrevista, Malacalza analiza la situación política actual en América Latina, desmitificando la noción de una «ola azul», término utilizado por el presidente Javier Milei para describir la serie de gobiernos de derecha en la región.
La «Ola Azul»: Una realdad compleja
Malacalza pone en tela de juicio la idea de que existe una «ola» de gobiernos de derecha, argumentando que estos son, en cambio, gobiernos frágiles que han llegado al poder en contextos de alta competencia electoral y crisis económica. Para Malacalza, en lugar de una ola, lo que se vive es una «olita». Su análisis se centra en la fragilidad de estos gobiernos y los retos que enfrentan en un contexto de creciente inestabilidad social y económica.
Poderes en Sombra y Tecnologías de Control
Pregunta: ¿Qué papel juegan los líderes como Donald Trump en este contexto?
Respuesta: Según Malacalza, Trump representa un modelo de oligarquía que, aunque prominente, es solo una pieza en un rompecabezas mayor. Los verdaderos actores de poder son, afirma, los «tecnoplutócratas» que, a través de instituciones como el Pentágono, buscan capturar el Estado bajo nuevos parámetros, utilizando regulaciones que favorecen sus intereses, como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) propuesto por Milei.
Dimensiones del Ciclo Histórico Actual
Pregunta: ¿Cuál es la estructura de este ciclo histórico?
Respuesta: Malacalza identifica cuatro dimensiones principales en el actual ciclo político. La primera es la geopolítica, donde la Casa Blanca se erige como el símbolo de una lucha hegemónica, especialmente contra China. La segunda es el ámbito militar-securitario, representado por líderes como Nayib Bukele, que restringen libertades bajo el pretexto de combatir el crimen. La tercera dimensión es cultural, donde se promueve la superioridad del «Occidente cristiano» premoderno, mientras que la cuarta es tecnológico-financiera, donde surge un marco normativo que favorece la acumulación de poder por parte de actores tecnológicos destacados, incluidos quienes apoyan a Milei.
Progresismo y Nuevas Estrategias
Pregunta: ¿Cómo debe reaccionar el progresismo ante este contexto?
Respuesta: Malacalza enfatiza que el progresismo necesita entender las nuevas dinámicas de poder y desarrollar estrategias para abordar no solo a los magnates tecnológicos, sino también a los fondos de inversión que influyen en la economía global al controlar las calificadoras de riesgo. Esta interdependencia económica limita la capacidad de maniobra de los gobiernos en su búsqueda de soberanía.
La Necesidad de Regulaciones Globales
Pregunta: ¿Qué tipo de regulaciones serían necesarias?
Respuesta: Malacalza sostiene que se requiere un enfoque global para regular aspectos como la inteligencia artificial y las finanzas, lo que implica la creación de alianzas entre gobiernos y organismos internacionales. Cita ejemplos de regulaciones exitosas en el pasado y destaca la importancia de la sociedad civil en la presión por estas medidas.
Desafíos de la Integración Regional
Pregunta: ¿Cuál es la situación de la integración en América Latina?
Respuesta: El panorama actual muestra una falta de interacción entre los gobiernos de la región, prevaleciendo una relación radial con Estados Unidos y, en algunos casos, con China. Malacalza resalta que la interdependencia económica ha disminuido, y las relaciones bilaterales no se priorizan adecuadamente. Por ejemplo, Milei ha criticado a Lula, ignorando la relevancia de Brasil en el contexto latinoamericano.
Balcanización de la Región
Pregunta: ¿Qué significa esto para el futuro de América Latina?
Respuesta: Malacalza advierte sobre un efecto negativo generalizado: la balcanización de la región. Afirma que las enemistades impulsadas por poderes externos pueden fragmentar a América Latina, lo que facilita la intervención de Estados Unidos y permite situaciones de violencia y desestabilización en el contexto regional.