Los cinco hijos de Patricio Aylwin Azócar, el primer presidente de Chile tras el retorno a la democracia en 1990, se reunieron el pasado miércoles en la casa familiar ubicada en la calle Arturo Medina, en el barrio residencial de Providencia. Este encuentro marcó el cierre de más de siete décadas de historia familiar.
Un Patrimonio Familiar en Venta
La decisión de vender la vivienda, que presenta un estilo arquitectónico inglés, llega después de varios intentos fallidos por convertirla en un bien patrimonial accesible al público. La situación se complicó a raíz de un enredo administrativo con el Gobierno de Gabriel Boric, que había manifestado interés en adquirir la propiedad para transformarla en un museo. Sin embargo, tras meses de negociaciones, se presentó un requisito que frustró las intenciones del gobierno y de la familia Aylwin.
La Disposición de Objetos Personales
Ante esta situación, los descendientes del exmandatario y su esposa, Leonor Oyarzún, decidieron repartir los objetos de mayor valor sentimental entre sí. Además, una variedad de muebles, libros, obras de arte y artículos personales también fueron puestos a la venta.
Apertura al Público
Este jueves se abrió la casa al público, ofreciendo la oportunidad a más de un centenar de interesados de diversas generaciones, orígenes e ideologías de llevarse un fragmento de la historia familiar a sus hogares. La venta continuó hasta mañana, atrayendo a aquellos que apreciaban la trayectoria de Aylwin y su legado político.
La venta de la histórica casa de Patricio Aylwin representa no solo un cambio para la familia, sino también un capítulo importante en la memoria colectiva de Chile.