El Tribunal Revolucionario Islámico de Teherán ha ratificado la sentencia impuesta al cineasta Jafar Panahi por el delito de propaganda en contra de la República Islámica de Irán. Este galardonado director, reconocido con la Palma de Oro en el Festival de Cannes, ha sido condenado a un año de prisión, a dos años de prohibición para salir del país, y a la restricción de participar en organizaciones políticas y sociales.
La decisión se produce tras la negativa de la Sala 26, bajo la presidencia de la jueza Iman Afshari, de aceptar la apelación presentada por la defensa de Panahi. La sentencia original fue dictada mientras el cineasta se encontraba fuera de Irán, participando en un viaje para respaldar la campaña de premios de su película Un simple accidente, que obtuvo una nominación al Oscar.
Jafar Panahi regresó a Irán el 30 de marzo tras la ceremonia de entrega de premios, con la intención de seguir adelante con su labor artística en su país natal.