Eugenio Pino, exjefe operativo de la Policía Nacional durante el mandato de Mariano Rajoy, admitió este lunes que estaba al tanto del espionaje que se llevó a cabo en 2013 contra Luis Bárcenas. En su declaración como acusado en el juicio del caso Kitchen, Pino afirmó que “autorizó” el uso de fondos reservados para esta operación y defendió la legalidad de la misma, argumentando que se trataba exclusivamente de una “operación de inteligencia” destinada a localizar el dinero que el extesorero del Partido Popular podría tener oculto en el extranjero.
Defensa de la Legalidad
Pino refutó la acusación de la Fiscalía Anticorrupción, que sostiene que se formó una trama con el objetivo de obtener información comprometedora que Bárcenas pudiera tener sobre altos cargos del partido. Según el exjefe operativo, la operación no tenía como fin robar información para evitar que llegara a las investigaciones del caso Gürtel, que en ese momento acechaba al PP.
Contexto del Caso Kitchen
El caso Kitchen investiga la gestión y las decisiones tomadas por las autoridades durante el espionaje a Bárcenas y cómo estas acciones se enmarcaron en las estrategias del Gobierno de Rajoy frente a la crisis de corrupción que afectaba al Partido Popular. La declaración de Pino es crucial para entender las dinámicas de poder y los métodos utilizados en esta compleja situación judicial.
Este desarrollo en el juicio añade un nuevo capítulo a la saga de casos de corrupción que han marcado la política española en los últimos años.