Yulitza Consuelo Tolosa, una venezolana de 52 años, ha estado desaparecida durante dos días. La última vez que fue vista fue tras someterse a una lipólisis láser en un centro estético de garaje en el sur de Bogotá. El reporte de su desaparición fue realizado el miércoles, horas después de que Tolosa se sometió al procedimiento. Sus amigas, que regresaron al lugar para acompañarla en su recuperación, no lograron encontrarla.
Según el personal de Beauty Láser M.L., Tolosa solicitó salir por su cuenta, pero su paradero sigue siendo un misterio. Esta situación resalta un problema crítico en Colombia: la proliferación de clínicas estéticas de garaje que ofrecen procedimientos invasivos sin la debida regulación legal ni sanitaria. La falta de control en estos establecimientos presenta serias implicaciones para la seguridad de los pacientes.
Las clínicas ilegales a menudo atraen a personas en busca de tratamientos estéticos a precios bajos, pero este tipo de instituciones a menudo carecen de personal calificado y condiciones adecuadas, lo que puede poner en riesgo la salud de quienes se someten a estos procedimientos.
El caso de Yulitza Consuelo Tolosa no es un hecho aislado; refleja una tendencia alarmante que cada vez recibe más atención en el país. Las autoridades y la ciudadanía enfrentan el desafío de regular y supervisar estas prácticas para garantizar la seguridad de los pacientes.